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Muchas gracias Sacra, estas cosas son el misterio que ronda por esta página y a veces por otras. Si no te deja, no te deja. Se alejó dignamente Como siempre y sin
novedad alguna comenzamos una nueva edición. En este hilo colgaré los micros que me mandéis, osea que solo para MICROS todo lo que gustéis, espero que sea con buen rollito.
Si alguno desea participar por primera vez, solo. tiene que preguntarme |
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Ruptura Se alejó dignamente. Acababa de discutir con su novio: -Hasta aquí hemos llegado. Luego, se dio media vuelta y comenzó a andar con sus mejores artes. Al cabo de diez pasos se giró y, como él no estaba mirando el movimiento de sus caderas, se dijo para sus adentros: -He tomado la decisión correcta. "Times New Roman";mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"> |
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Dos Se alejó dignamente hasta
desembocar en el parque Etxebarría. Huía de algún testigo inoportuno,
incluso de él mismo. Sabía cuánta vileza encerraba su acción, la mayor
de su vida. Junto a la antigua chimenea de la fundición miró el Casco
viejo de Bilbao sintiendo una profunda vergüenza. Si su aita se
enterara, si su aitite levantara la cabeza… Cerrando los ojos podía
verlo: “Athletic-Real Madrid. Un dos” Si acertaba la quiniela, ¿cómo
podría mirar a sus hijos a los ojos? El boleto le temblaba en la mano. |
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Enseñanzas medias Se alejó dignamente, sin Un nuevo silencio que daba la razón a aquella afirmación se vio roto por otra voz, esta vez animada. —¡El vídeo ha quedado cojonudo! Esta tarde lo cuelgo en youtube: “Profe campeona de camisetas mojadas”. La risotada fue general. |
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Collar de cruz Se alejó dignamente al que era su hábitat natural durante la luz del día. Abrió el ataúd y, antes de meterse en él para dormir hasta que el sol se pusiera en el horizonte y, antes de que le diera ni siquiera tiempo a despedirse de su amigo, éste prosiguió la conversación que habían estado manteniendo. -Yo no quería, de verdad. Fue un accidente. Nunca más volveré a venir con el collar de cruz. Te invito la próxima noche a cenar en mi casa. -Vale, pero la bebida la pones tú –le dijo el Conde Drácula mirándole al cuello. |
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EL TRIANGULO Se alejó dignamente, ya no había nada por lo que luchar, todo se había acabado, el amor, la confianza y la complicidad. Desde
hacía algún tiempo cuando se quedaba sola rompía a llorar porque no
entendía lo que estaba pasando hasta que un día sonó el teléfono: - Hola, usted no me conoce pero creo que debería saber. |
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Duelo desigual Se alejó dignamente de su adversario domando la rabia del agravio público recibido y caminó paso a paso hasta el destino convenido sin esbozar una queja, sin haber esgrimido ninguna excusa que pudiera haber aliviado su castigo. Pero, al voltear el rostro y cruzar miradas con su poderoso rival, no pudo reprimir la mueca de disgusto cuando sus doloridas nalgas reposaron en el pupitre. |
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Tímido colegial Se alejó dignamente. Con paso lento y tranquilo, mirando al infinito, como si lo que dejaba atrás ni siquiera existiese. Incluso se atrevió a emitir unos suaves silbidos de manera indiferente. Pero al doblar la esquina no pudo aguantar más. Enrojeció y conteniendo las lágrimas echo a correr hacia casa. Una vez más no había sido capaz, al cruzarse con ella a la salida del cole, de decirle algo a aquella bellísma niña de rubio cabello rizado. Y aunque en el fondo temía estar engañandose a sí mismo, se dijo, como cada tarde : “Mañana seguro que me atrevo...” |
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La huida Se alejó dignamente, sin asomo alguno de miedo ni muestra de dolor. Tomó la vereda del norte para salir a las afueras y subió presurosa la colina hasta llegar a la solitaria capilla de San Patricio. Entonces se volvió para ver cómo las llamas devoraban su casa y otras haciendas del valle. El sonido de los morteros hacía ya un rato que había cesado. Seguramente los soldados no tardarían en llegar para saquearlo todo. André reclamó su atención tirándole de la mano: - Mamá, ¿cuándo vamos a comer? –preguntó. - Pronto hijo; muy pronto. No te preocupes. |
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BOBOS Se alejó dignamente, dándonos la espalda, sin inmutarse ante las risas que su destartalado paso nos provocó, cuando tiramos de humor para dejar de lado la obviedad de que había sido él quien se había burlado de nosotros al, no sabemos bien cómo, adivinar la trampa que encerraba nuestra invitación. Eso o que, como diría la resabida de Paula, simplemente el pescado que pusimos en su camino no estaba en buenas condiciones y, tras descartarlo como alimento, el pingüino decidió ir a pescar algo más fresco en el mar antártico. |
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Elegía Se alejó dignamente de la ciudad que había defendido durante décadas. El ejército había caído. Su pueblo huía hacia las montañas. El sol abrasaba su frente arrugada. La espada que arrastraba iba dibujando un surco tembloroso en la tierra. Se detuvo. Miró atrás por última vez. Jadeando, trazó una línea frente a sí con la punta de su arma. La brisa le trajo el rumor de los caballos que se acercaban al galope. Clavó los pies en el suelo, alzó la espada en posición de ataque y, apretando los dientes, esperó. |