Enhorabuena, rosa.
La Calle de los Relatores lleva camino de convertirse en una cita imprescindible para los amantes del relato breve y el cuento.
Quiero felicitarte especialmente por la elección de las imágenes con las que acompañas los certámenes y los relatos. Ese grabado con que has ilustrado al noble Namuk y su tribu o manada es magnífico. Tiene esa épica y esa belleza propia de algunas ilustraciones de la naturaleza, y ello constituye para mí casi un homenaje a esos nobles animales. Aparte de que ayuda a dejar claro el final de mi relato, en el que trato de sorprender un poco al descubrir que Namuk y Roco son, en realidad, dos magníficos ejemplares de bisonte americano.
Es un honor ver mis relatos en ese castizo callejón literario. Y digo callejón con el mejor de los sentidos. Para diferenciarlo de una calle cualquiera. Porque no es una calle cualquiera.