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romi
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Preparando la Navidad

4 de Diciembre de 2011 a las 12:15

Bubok

¿Para qué nos llama la niña?

       Sinombre y yo subimos desde el bosque de los robles gigantes. Le digo:

- La niña nos ha llamado. Parece que quiere reunirnos en la era del Cortijo de la Viña. Ha llamado también a sus amigos, los niños del barrio de las casas de arriba, y a los que ahora surcan, con sus motos, estas tierras. ¿Para qué nos llama? ¿Qué querrá decirnos?

Es media mañana y ya brilla el sol. No llueve porque las nubes se han ido del todo. Sobre la cumbre de Sierra Nevada ha quedado una gran capa de nieve y por los campos y el Prado de Otoño ya han aparecido las primeras heladas. Detrás de la huida de Bandolero parece que se fueron todas las nubes y por eso hoy ni siquiera se ven nieblas por los bosques. Y, sin embargo, es un día típico de invierno. Hace frío esta mañana. Él tiene cara de helado. Mientras vamos subiendo lo miro y lo veo como acurrucado en sí.

    Le vuelvo a decir:

- La Navidad ya no está lejos. A lo mejor la niña nos ha llamado para hablarnos de la Navidad. Yo ayer ya vi las calles de Granada llenas de luces de colores. También vi los escaparates repletos de turrón, de serpentinas y estrellas de Navidad. ¿Y sabes qué otra cosa vi? Bajo un puente, entre cartones, se acurrucaba una pobre mujer. Con un poco de paja y papeles quería encender un fuego. Para calentarse, quería hacer una lumbre porque tenía frío, y no podía. La miré un rato y quise ayudarle pero pensé que era una ayuda sin sentido. Como la que le quise prestar a Bandolero para que no se fuera de este mundo. ¿Dónde estará ahora mismo y la Princesa? Después de tanto tiempo en este mundo, sigo sin entender casi nada. Pero la presencia de la niña, en este rincón de la tierra, me gusta. Sin saberlo ella anima y le da gran sentido a muchas cosas.

    Los de la ciudad de Granada ahora vienen a estas tierras y, con sus motos, las surcan de arriba abajo. Lo están rompiendo todo y llenan los paisajes de ruidos y humos. Sé que la niña está disgustada y yo como ella. Parece como si estos de las motos también estuvieran dispuestos a fastidiarnos la vida en este rincón del mundo. ¡Ay que ver! Estando como estamos nosotros al margen de casi todo ni siquiera nos dejan en paz. Pero no sé por qué te digo esto. Hoy parece un día bonito aunque las lluvias se hayan ido. Nos ha llamado la niña y seguro que es para contarnos cosas de la Navidad. Ella la está soñando como nosotros y por eso querrá compartir su sueño. Pero ¿sabes?: desde que vi a Bandolero marcharse de este mundo algo hay en mi corazón que me hace recordarlo con cierta pena. Ahora mismo siento como si ya los hubiéramos perdido para siempre. Vamos aprisa a ver si la niña nos da una buena noticia. Sería estupendo para ir gustando la Navidad.

 

   
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