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Instantes A este le di dos puntos, uno porque está bien escrito y otro por su sorpresivo final, La autora me mete en la escena de la muerte y no me cuesta ningún esfuerzo imaginármela y al final nos sorprende, nos arranca una sonrisa y nos hace pensar. Y yo, personalmente, lo que pienso es que no me haría ninguna gracia cruzar la eternidad, caminando en círculo, para volver a este mundo convertido en una oveja. Pero, ¿quien sabe? The times Creo que poco más puedo decir de lo que dijo Piqueras, yo ni siquiera hubiera dicho ni la mitad, pero a pesar de esos pequeños fallos, a mí me pareció un relato interesante y ajustado al tema. Sólo por eso me pareció que merecía el punto que le dí. |
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Enorabuena Raitann y al resto también! Cara o cruz. 3 puntos. Una historia diferente y que engancha. Además con una resolución más que buena. Me dejó pensando en la pregunta: ¿cara o cruz? Creo que la cuestión es más bien metafórica: ¿Qué hacer: seguir como siempre sin saber la verdad o abrir los ojos a la realidad y desmontar tu cómoda vida? El contorsionista. 2 puntos. Para mi, genial mezcla de una buena escritura, originalidad, fantasia y humor. ¡Menuda imaginación! 6: 2678241337DKD. 1 punto. Buen relato aunque tiene algún trocito algo repetitivo. Lo vóté por original también aunque me faltó un final más impactante.
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¡Enhorabuena al ganador y felicidades al resto por seguir aguantando este barco! Veo que, poco a poco, muchas ovejas van volviendo al redil. Me pregunto si habrá sitio para una más... hum. Pronto, pronto. El tema de las propuestas: No ampliaría el límite de 1700 palabras. ¿Por qué? Porque coincido con Turambar: dentro de poco a alguien le parecerán pocas. Sacad las tijeras y podad, que los setos quedan más bonitos así. No ampliaría la duración del concurso. Cuando empezamos los micros, cada edición duraba cuatro semanas y, la verdad, la cosa se desinflaba mucho. Además, tres semanas no garantiza una avalancha de comentarios. Pienso que catorce días son suficientes, hacen de esto algo dinámico y fluido. Sí me gusta la propuesta de Turambar de proponer el tema cuando se abra el período de votaciones (y, por favor, que se reduzca a dos días, tres es demasiado) pero habría que dejar una edición puente. El tema, que lo elija quien gana. Realmente, es el único premio que tiene. Además, no siempre el último se ha currado nada. Uno podría escribir un relato infumable sólo para poder elegir tema. ¿Que no? Hagamos la prueba. Si hay que votar algo, me quedo con lo que ha propuesto Daniel. Y buen puente para el que lo tenga (snif). |
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El contorsionista ¿Qué criticar del relato ganador cuando todo lo que ha recibido son alabanzas? Se me hace difícil la verdad. En realidad no tanto, pues lo que al resto de lectores le ha gustado es lo mismo que a mí no. Es un relato bien escrito y del que, no negaré, que me sacó alguna sonrisa, pero ese surrealismo que emana de él me llevó a desconfiar si realmente no ocultaba una sencilla manera de abordar el tema sin elaborar una historia. Me pareció una salida "fácil". Está claro que siempre hay una excepción para todo. En este caso yo (como votante). Enhorabuena en cualquier caso.
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Creo que la que ha tenido más éxito ha sido la de ampliar el período de "creación" del nuevo relato adelantado la propuesta de tema del mismo cuando comience el período de votaciones de la edición que en ese momento se encuentre en marcha. Lo que, efectivamente, provocaría una "edición puente". ¿Lo votamos? Por cierto, Propongo que sea el/la último/a clasificado/a quien se encargue de anunciar el tema para esta hipotética edición puente.
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Instantes Idea correcta pero corriente. A mi ver, las frases son demasiado cortas, tipo “telegrama”, lo que provocó que me costara acercarme algo más a lo que le sucede al protagonista. El final está bien pero no me sorprendió. The times of London No me gustaron algunas frases demasiado extensas pues me vi obligada a releerlas para entenderlas bien. Por el contrario, las conversaciones son amenas. El final me dejó conu nebun sabor. Sobrevolando el estanque Una muy buena redacción y una historia bonita pero a la que le falta, a mi parecer, un final. El patito feo De una idea corriente hace un relato ameno y entretenido pero le faltaría algo más de chispa. |
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cita de jpiqueras
Gracias, Josep, por los comentarios (y por el puntito que nunca viene mal).Algunos comentarios, comenzando por los tres a los que voté: Cara o cruz (1 punto) (...) Hay muuuuchos hombres de negocio que son abogados. ¿Cuál es el problema ahí? Sobre lo de que Malbaseda no puede ejercer de puta... no te haré el croquis. Jejeje. El último punto sí que me parece más importante (o menos anecdótico) y mi reflexión es la misma que la de Susaru (por cierto, gracias por los comentarios y por los puntos). Yo no creo que sea tan evidente que la esposa de Malbaseda abriera las dos cartas: tendría miedo de descubrir la verdad. De hecho, realmente, ¿abriría alguna de las dos?
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Felicidades a Raittan y Turambar. No tengo tiempo para mucho, así que ahí van los ocmentarios. Saludos. THE TIMES OF LONDON. Un nuevo Jack el Destripador. La presentación está bien, nos mete en ambiente y nos deja claro con qué tipo de historia nos vamos a encontrar. Cumple su objetivo y cubre con suficiencia las exigencias literarias que el género precisa. Creo entender que el párrafo que sigue al titular del periódico es una transcripción de la noticia (si no es así, nada de lo que voy a decir a continuación tiene sentido). Debería ir entrecomillado o con otro tipo de letra (cursiva, por ejemplo). Además me ha resultado muy chocante esta frase: “busca la complicidad de la noche juntamente con el velo que causa la niebla,”. No me parece muy periodística. En cuanto al desarrollo de la historia y el juego que se hace para confundir al lector... En un momento me dije: “puf, qué fallo, si la que tenía el niño enfermo era la otra, a no ser que el asesino sea el que se ha ido tras el carruaje”. El juego de mantener al lector engañado hay que saber medirlo para conseguir un efecto positivo y, en este caso no se ha conseguido, me explico: cabían dos posibilidades, que el lector pensara que el autor se había perdido en su propia historia (y en ese caso, se corre el riesgo de que un lector no obligado a leer abandone la lectura) o que el lector confíe en el autor y descubra antes de tiempo la auténtica identidad del asesino; entonces el engaño ha sido inútil y se pierde todo el elemento sorpresa. La expresión: “Apenas y si podían mantenerse en pie,” me resulta extraña, supongo que el “si” en realidad es un “sí”, pero aún así me sigue pareciendo rara, aunque no me atrevo a valorarla, ya que pudiera ser algún tipo de localismo. Un relato que puede mejorarse.
SOBREVOLANDO EL ESTANQUE. Una metamorfosis natural. Lo mejor de este relato, a mi entender, es cómo se ha sabido “enmarcar” dentro de una escena cotidiana en la que una hermana mayor lee un cuento a sus hermanos pequeños. Dos realidades paralelas que nunca se cruzan y que conviven no sólo sin molestarse, sino que el realismo de la historia humana ayuda a que nos creamos la historia de la libélula, que sin tener nada de extraordinario, atrapa al lector. Desconozco el proceso de reproducción de las libélulas, pero he echado de menos a un macho. También me ha faltado saber algo sobre el paradero de Cala, ¿se la ha comido una rana?, ¿ha ido a vivir la vida que deseaba vivir Liula?, ¿es una de las libélulas del estanque y en su madurez no quiere saber nada de su hermana pequeña? Hubiera estado bien que se supiera algo de ella.
EL CONTORSIONISTA. Una historia muy extraña, casi kafkiana, algo muy apropiado en esta edición. Si fuera una historia normal pondría pegas al hecho de que cierren el cuarto de baño en lugar de llamar a la policía, pero no es una historia normal, así que es lógico que precinten la puerta y se queden esperando a ver qué ocurre. El relato está bien escrito, sufre su propia metamorfosis, de historia realista, (un embargo, una mudanza, unos sentimientos…) a una situación surrealista en la que la falta de causas y consecuencias posibles son la base del relato. Es un relato que resulta interesante.
EL PATITO FEO. Un final feliz. Un relato simpático y cercano, de los que me gustan. La historia es bastante previsible, desde que se hace la primera descripción de Carmen sabemos que esa niña flacucha se convertirá en una joven muy atractiva, pero la “jugada” de la mentira sobre los sentimientos del protagonista en su infancia, hacen que el relato adquiera interés. Cuenta con la frescura del lenguaje coloquial que se utiliza entre amigos y el uso de la primera persona potencia la sensación de cercanía, se consigue además que el lector sienta una dualidad de emociones sobre el protagonista, por una parte pensamos: “será cabrón”; pero por otra… ¿qué bien haría en decirle la verdad? Ninguno, sólo serviría para hacer daño a Carmen y no tiene ningún sentido hacer que la muchacha se sienta mal, que ya bastante le hicieron pasar en el cole. El cambio en los tamaños de letra… ¿fallos en el traslado o tienen algún sentido? Un relato que sin grandes pretensiones consigue lo que un relato debe conseguir: entretener y hacer pasar un buen rato al lector.
2678241337DKD. Una nueva y buena versión de “Un mundo feliz”. El relato es bueno, muy bueno. Perfectamente estructurado con su letanía inicial y final en cada párrafo. Una historia interesante que consigue atrapar, tanto por su contenido como por su forma. Sólo he encontrado un problema y me temo que es mío, no del relato, me pierdo en el final. No sé si elimina a una buena parte de la humanidad para ser recordado o simplemente busca un sustituto para reincorporarse y ser uno más. En cualquier caso me quedo con una inequívoca sensación de que nadie, nunca, ha controlado al sistema, sino que siempre ha sido el sistema el que ha tenido el control. La metamorfosis en los sentimientos del protagonista se refleja con sutileza, cada párrafo es un paso más. Comienza con una aceptación satisfecha de su situación, a continuación se hace una reflexión sobre los nombres que nos hace intuir su necesidad de ser diferente y nos adelanta su “interés” por la singularidad, por la permanencia en el recuerdo de los demás, pasa a contarnos una particularidad poco probable que le ha ocurrido a él y no a otro (el encuentro y relación con su inmediata seguidora en el orden numérico) y se alcanza el clímax cuando resulta elegido para controlar el sistema y se plantea la posibilidad de hacer un cambio para así pasar a la posteridad. Me quedo con las ganas de conocer el desenlace, pero como he dicho, me temo que el problema es mío, no del relato, que me ha parecido un trabajo excelente.
CARA O CRUZ. Yo habría abierto los dos sobres, sin duda. La historia está bien contada, muy bien encuadrada en el género de detectives, y nos habla de un caso que es perfectamente posible y creíble. Problema: que en cuanto se ha mencionado la Calle Ballesta me he imaginado que el investigado llevaba una doble vida y ejercía como prostituta. En cuanto al desenlace, es original, pero carece de credibilidad, creo que cualquiera haría lo que yo he dicho al principio del comentario: abrir los dos sobres y, evidentemente, daría por buena la investigación que concluye con la doble vida, pues no tendría ningún sentido que un investigador se inventara una cosa así.
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Sacra muchas gracias, me gustan tus comentarios, ya te lo he dicho más veces. Hoy me dices: " SOBREVOLANDO EL ESTANQUE. Una metamorfosis natural. Lo mejor de este relato, a mi entender, es cómo se ha sabido “enmarcar” dentro de una escena cotidiana en la que una hermana mayor lee un cuento a sus hermanos pequeños. Dos realidades paralelas que nunca se cruzan y que conviven no sólo sin molestarse, sino que el realismo de la historia humana ayuda a que nos creamos la historia de la libélula, que sin tener nada de extraordinario, atrapa al lector. Desconozco el proceso de reproducción de las libélulas, pero he echado de menos a un macho. También me ha faltado saber algo sobre el paradero de Cala, ¿se la ha comido una rana?, ¿ha ido a vivir la vida que deseaba vivir Liula?, ¿es una de las libélulas del estanque y en su madurez no quiere saber nada de su hermana pequeña? Hubiera estado bien que se supiera algo de ella." Tienes razón que en mi relato falta el macho (jeje) pero es que él solo interviene para lo que ya sabemos y yo quería hablar de la metamorfosis que sufren desde que nacen hasta que mueren. Como creo que entre la pareja no existe el más mínimo resquicio de empatía, no entraba en mi relato a robarme palabras que se me acababan. Las libélulas cuando eclosionan, al parecer, salen al mundo exterior y no se reconocen unas a otras. Su hermana volaba por ahí cuidando de sus huevas y cumpliendo su función natural. Lo mismo que le pasa a Liula. No hay final tierno, ni humano. Ella tiene que transformarse, engendrar, desovar y sobrevolar la charca. Eso quería decir. Y ahora que lo dices ... sí puede que a Cala se la comiera una rana ... quién sabe jajaja eso forma parte del sistema. Muchas gracias. Un beso |
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cita de lasacra
Umm... Pues ya sois dos lo que abriríais los dos sobres. Esto sólo me lleva a una conclusión posible: ¡qué panda de cotillas que sois! Jejeje.(...) CARA O CRUZ. Yo habría abierto los dos sobres, sin duda. La historia está bien contada, muy bien encuadrada en el género de detectives, y nos habla de un caso que es perfectamente posible y creíble. Problema: que en cuanto se ha mencionado la Calle Ballesta me he imaginado que el investigado llevaba una doble vida y ejercía como prostituta. En cuanto al desenlace, es original, pero carece de credibilidad, creo que cualquiera haría lo que yo he dicho al principio del comentario: abrir los dos sobres y, evidentemente, daría por buena la investigación que concluye con la doble vida, pues no tendría ningún sentido que un investigador se inventara una cosa así.
Tendré en cuenta lo que me decís. Gracias y saludos.
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Cara o cruz. Fue mi tres y eso que no soy fan de los relatos de detectives. La transformación a la que se somete el abogado es una auténtica metamorfosis, mucho más creíble, por otra parte, que la de mi propio relato; o sea que está totalmente en tema, está bien escrito, es una historia que engancha, y que puede ser real como la vida misma. Lo menos bueno: no me parece que esta bien resuelto el tema de las dos cartas, pero se le puede perdonar. PD. Entiendo que el mío no te haya gustado. Yo soy el primer sorprendido por mi triunfo. Pero te diré una cosa: entre ganar o gustar un poco a todos prefiero lo primero. Un saludo. |
| Como ves, MariaClara, tu relato tiene el suficiente valor como para que te esfuerces en aplicarle algunas mejoras. Ha gustado bastante. Te diré que tiene ya de bueno: nos sitúa muy bien en la atmósfera del lugar de los hechos y es una buena historia de literatura “negra”. A los comentarios que te hice añadiría que – como te ha indicado – pusieses en cursiva los párrafos que son supuesto texto literal del Times. Lo de la confusión entre un policía y el otro ya te lo han comentado. |
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Gracias, Sacra, por tu comentario. Me has alegrado la noche de Halloween. Confieso que estaba atrapado y no se me ocurría nada. Cuando finalmente escribí la historia esa de Carmen la subí al foro, previo paso por el bloc de notas, como siempre. Pero al momento observé horrorizado que ¡había posteado el relato en mi nombre! Confiando que nadie lo hubiese visto lo edite y escribí cualquier excusa para disimular. Para que no se notase demasiado aplacé el posteo del relato y cuando lo hice más tarde ¡olvidé los del bloc de notas! y desde el procesador de texto, donde me gusta escribir en garamond a 14 puntos, lo subí directamente. Y quedó de ese modo. ¿Por qué el cambio del tamaño de letras aquí y allá? No lo sé. Pero sé que en el pasado a otros les pasó algo parecido. Duendes de la informática, supongo. Gracias, Raitann por tu comentario. Lo del formato fue involuntario. Y lo del lenguaje de ambos universitarios pues tiene su explicación. Lo de Luisín tontin tontorrón es porque ella habla con cariño y familiaridad. Forma parte de mi estratagema para dar a entender que ella lo va envolviendo con su encanto, con el tono de su voz, con sus palabras, con su familiaridad. Lo de dabuten y mogollón a sus veintiún o veintidós años creo que es natural. |
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Sobrevolando el estanque: 2678......DKD |
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Gracias por los comenatarios a mi... cosa jejeje. Parece que hay cosas que no han quedado claras.. .hum... reviso y veo que sí las he escrito :-o. Supongo que el "no eliminara" se vería más claro con un "no eliminé" en el final. Bien, modificado: . Doy gracias por no haberla condenado a ser especial. Ni al puñado de humanidad que no eliminé. Estoy
cansado. Continúo. Debo elegir un sucesor. Yo ya no puedo más. ¿Cómo hacerlo? Sí.
Al azar. Será lo mejor. Son demasiados. Estará bien así. Tiene sus ventajas.
Y ahora hablemos de vuestras pichas... (ojo, no de vosotros y siempre desde mi personal punto de vista) Instantes. Me mola mucho Morucha. Yo quiero una. Jejeje. Me falta algo de pérdida de identidad en el proceso metamorfoseador, vamos en la reencarnación, una animalización progrsiva. Es ágil y se lee bien. Lo que pasa es que el protagonista es un mero sujeto pasivo, más que actor es espectador de lo que va pasando. Hasta el momento "teta" no hay conflicto. Y para entonces el relato termina... The Times of London. De este Dr. Jeckil y Mr. Jack me sobra todo lo que, me temo, el autor valora: la ambientación. Y es que ya cansa tanto Londres neblinoso y putero. Y si no cansa está muy escrito y sobre todo visto en pelis y series. Así, el esfuerzo se ve por un lado apocado a que el lector pase rápido por este lugar común. Si quitas esto ¿qué queda? Pues... otro lugar menos común pero sí explotado: un niño abandonado emocionalmente por su madre se venga en las malas madres de forma sangrienta. O eso se insinua porque además se juega a la ambigüedad. Hum. Se me vuelve mediocre (pertenecienet a la media) y me pide algún destello que me haga recordarlo por algo más que por ser otro Dr. Jeckyl y Mr. Jack... Y podría haberlo logrado mostrando la metamorfosis, ahondando en la ambientación psicológica... no sé... algo. Sobrevolando el estanque. Empieza con unos personajes en el primer párrafo, que resulta ser una canción que cantan unos personajes del segundo párrafo, que resulta que son los convidados de piedra de la protagonista que aparece en el tercer párrafo... ¿Se ve por dónde voy? Se supone que en un relato hay que quitar lo que sobra y, la verdad, es que los niños sobran. No afectan a la acción libelulil ni mucho menos son afectados por ella. Aparte de que al estar al inicio y fin parece que todo el ciclo vital del bichillo se produzca en el rato que los niños están junto al agua. Y no es así ¿verdad? Así, aparte de la confusión inicial y el remate bucólico-pastoril ¿qué aportan? Creo que poco, si acaso, como muchos marcos, buscar una forma de disimular posibles carencias de lo enmarcado. Vamos que me denota inseguridad acerca del cuerpo principal del relato, que tiene su gracia por otro lado, aunque también creo que habría que trabajar más. Y meter un macho, aunque sea un tropiezo aéreo con rápida inseminación... que queda muy raro si no. El contorsionista. Aquí me sobra la intro. Todo el rollo de que si los echan o embargan, que si la casa de tal o cual... ¿Qué más da? Lo importante pasa en la casa. Supongo que puede usarse como excusa para que los protas no salgan por patas: no tienen dónde. Vale, eso lo puedes arreglar con un par de frases y usar el resto de palabraje en el cuento fantástico que nos cuentas. Mola. Mucho. Kafkiano casi literalmente. El problema ante tanto subrealismo es que entras o no entras. Si te pones a cuestionar a los personajes te sacas. Pero como el ritmo no te deja mucho tiempo para hacerlo pues sigues dentro. Eso sí, también cambiaría el nombre del tipo. Aquilino en Inquilino suena a broma y bastante increíble es ya todo. El patito feo. Todo un acierto en el tono de coleguilla a coleguilla que hace el relato rápido. El problema es que rompe la sorpresa con la anticipación del final nada más empezar y se sabe cómo va a terminar la cosa. Pero éste es uno de esos casos donde da igual saber qué va a pasar, la gracia está en contarlo, y el remate final te gana para la causa. Cara o cruz. La verdad es que me leí la "versión larga" (ya ves, 77 palabras...) y no se me hizo larga. Metamorfosis metamorfosis tampoco lo llamaría al transformismo del abogado. Al fin y al cabo va de un lado a otro a voluntad. Creo que habría ganado si el cambio se hubiera mostrado en la esposa. Me explico: de celosa a confiar en su marido al ver la moneda (que se supone tanto signifca para él, cosa que ella podría saber) y que explícitamente quemara los dos sobres ante la sorpresa del detective (cosas veredes) al que intentaría sacar un poco de los tópicos. ¿no? Pues eso. Contrarréplicas en 3, 2, 1... (vamos si hace, si no pues no) |
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Felicidades, raitan. Un relato muy en lnea con la obra de Kafka. No he tenido oportunidad de leerlo completamente, pero los primeros prrafos tienen una redaccin excelente. Animan a continuarlo. El msculo que otorga el bubok-pilates. Un saludo a los dems y nimo mientras os desnudis para escribir el prximo. Esmeraros, que salazar anda tras el ojo buey de la puerta de la cocina.
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El tema de las propuestas:
No ampliaría el límite de 1700 palabras. ¿Por qué? Porque coincido con Turambar: dentro de poco a alguien le parecerán pocas. Sacad las tijeras y podad, que los setos quedan más bonitos así.
No ampliaría la duración del concurso. Cuando empezamos los micros, cada edición duraba cuatro semanas y, la verdad, la cosa se desinflaba mucho. Además, tres semanas no garantiza una avalancha de comentarios. Pienso que catorce días son suficientes, hacen de esto algo dinámico y fluido. Sí me gusta la propuesta de Turambar de proponer el tema cuando se abra el período de votaciones (y, por favor, que se reduzca a dos días, tres es demasiado) pero habría que dejar una edición puente.
El tema, que lo elija quien gana. Realmente, es el único premio que tiene. Además, no siempre el último se ha currado nada. Uno podría escribir un relato infumable sólo para poder elegir tema. ¿Que no? Hagamos la prueba.
Si hay que votar algo, me quedo con lo que ha propuesto Daniel.
Y buen puente para el que lo tenga (snif).