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Enhorabuena, Carlos. Tu microrelato se llevó mis tres puntos. Curiosamente mis otros dos micros puntuados quedaron en los dos últimos puestos. Y ello me lleva a concluir que algunos seguramente buscamos cosas distintas en los micros, que la posición final es relativa, que nadie debe desmoralizarse por quedar abajo o no llegar al podio. Enhorabuena también a Miguelmig, Ernie, Terrymckay y Luisahurtado por haber puesto vuestros pies en alguno de los cinco escalones del podio medalleril del concurso.
Me he permitido escribir unas pequeñas reflexiones o consideraciones sobre los micros de este certamen del profesor de ciencias. Son bastante subjetivos y por lo tanto, tal vez poco útiles. Pero tratan de exponer lo que me “dicen” vuestros micros, lo que despiertan.
Estos son mis comentarios:
1 : En clase : Definitivamente, pasó la época gloriosa de las muertes violentas triunfando en el concurso. De no llevar incluido un giro insospechado, algo que lo haga especial o casi único, un micro relato de este tipo lo tiene difícil en estos momentos.
2 : Ilusión : Es tal vez demasiado sencillo. Pero la figura humana de la joven que desea estudiar una carrera se me representa real y vigorosa. En ella veo no sólo a chicas a las que la autoridad paterna niega el desarrollo intelectual o la formación universitaria, sino también al muchacho aquel que quería ser bailarín, a al joven miembro del club de poetas muertos que quería dedicarse al teatro. Este es un tema que a los que nos dedicamos durante muchos años a la docencia nos alcanza. De ahí mis tres puntos.
3 : Clase práctica : Me descolocó. No lo entendí en absoluto. Ahora, pensando en que la cosa va de gusanos, sigo sin acabar de entender el micro. El profe me parece más un director de ritos gastronómicos vermiculares que no un profe de ciencias. Claro que en la fundación Alicia se enseñan cosas que, guardando las distancias, podrían considerarse relacionadas con la docencia que imparte ese profe gusano.
4 : MI PROFE : Algunos micros (incluido el mío) versaron sobre ese contexto delicado de las posibles atracciones entre jovencitas o jovencitos alumnos y apuestos profesores o guapas profesoras. En ocasiones el/la profesora se aprovecha del ascendiente, del atractivo incluso que le da su posición frente al alumno o alumna. Este micro va en esa línea. Por la sencillez con que lo explica, por no aclarar nada de lo ocurrido en la entrevista con el profesor, por dejar tanto abierto a nuestra imaginación, lo creí merecedor de dos puntos.
5 : No despiertes tormentas. : Confieso que no entiendo cuál era el experimento, ni cómo percibió que se le paraba el corazón a su compañera. Sin duda que este micro dentro de un relato mayor alcanzaría un sentido. Aunque nos remita al mundo del mago de Oz, nos falta el preámbulo que nos sitúe en ese aula, con ese profesor, ese rayo y ese torbellino o tornado.
6: Hormonas adolescentes : Tenemos de nuevo aquí el tema de la atracción uni o bilateral entre alumno/profesora. Lo que ocurre es que forzado por la obligación de la frase de inicio, comienza por nombrar a su profesora como “mi profesor”. Pienso que un mozalbete al que la profe de ciencias le pone no la llamaría “mi profesor”. Y estoy casi seguro que al llegar a la descripción de sus manos diría algo como “sus pies más bien pequeños y sus manos finas” o “delicadas”. Lo de poco rudas parecería querer mantener un pequeño engaño sobre el sexo del docente. Pero poco antes lo ha aclarado ya con lo de los buenos pechos. Pese a todo, me quedaba un punto por repartir y me pareció que este lo merecía.
7 : Anatomía : Si se pretendía un cuadro colorido como los de Archimbauld, hace falta más vigor. Buen intento y buena idea. Pero se queda corto. ¡Quedaban 53 palabras!
8 : ¿Hormonas? : Es mi relato. Lo del título requiere una explicación. Y es que creo que hay algo más que hormonas detrás de esas jovencitas. Un fría capacidad de cálculo para sacar provecho de su juventud, su atractivo, su descaro o su sex apeal. Si bien confieso de entrada que no caí nunca en las artimañas de jovencitas de esa índole, sí que reconozco que cuando, con veintisiete años, comencé a dar clases en la universidad autónoma, percibí de vez en cuando su presencia. |
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Los comentarios no son lo mío, espero que estas impresiones os puedan servir para algo. No es gran cosa, ya lo sé. En clase. El título: soso. El micro está muy bien, me gusta como se va desarrollando la acción de menos a más. Es como ver un video grabado con un móvil. El título podría haber ayudado mucho más a la historia. Ilusión. Me temo que la chica se quedará en el camino. Pero da que pensar, puede que algún día encuentre los medios para conseguir su sueño. La frase final es lo mejor, te hace volver atrás para releerlo. Clase práctica. Me gusta que intente escapar de la interpretación de la frase. Te saca del contexto del típico profesor de escuela para contar la divertida historia de unos gusanos antes de darse el festín. Se nota el trabajo de mostrar implícito la naturaleza de los mismos, aun a riesgo de que no se capte la idea. Mi profe. Para mi gusto le sobra la frase del final, se entiende bastante bien en resto del micro que la cosa va por ahí. Me gusta una pregunta que me ronda, ¿quién seduce a quién?... y ya sé que es él el que la cita a ella. Se supone que es una chica joven la que cuenta la historia, no sé por qué, pero la palabra “arrobadas” no me pega mucho con la forma de hablar de una adolescente. No despiertes tormentas. Si no lo he entendido mal, se trata de una abducción. El vehículo del que habla, ¿podría ser una nave espacial? La mezcla que hace de cuento infantil, extraterrestres y reacciones eléctricas de todo tipo hace que me pierda un poco. Hormonas adolescentes. La verdad es que la idea del micro es muy buena. Alguien a quien ves de forma habitual, que no sabes si es hombre o mujer, y que por su condición de maestro y tú de alumno no tienes posibilidad alguna de preguntarle si es chico o chica. El texto está muy suavizado para tratarse de un chico en plena pubertad, ¿pechos? Anatomía. El micro es arriesgado porque no cuenta en sí ninguna historia, pero la descripción que hace del profesor creo que es muy graciosa. Con las palabras que sobraban podría haberse explicado el porqué de una visión tan vegetariana del profesor. ¿Hormonas? ¿Escrúpulos? Menudo bicho de alumna. En este caso si veo el diálogo muy acorde con la edad que puedan tener estas ¿universitarias? Aunque tal vez se abusa un poco del “tía”. Un saludete. |