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No hay otro criterio posible que el hecho de ser atrapado o no por lo que lees. Es en eso sentido en el que yo comenté acerca de ese relato, en su momento y en el concurso, que la materia, la intención, el asunto del relato, pueden pedir e incluso imponer un "tono" de dicción. Si quieres trasladar al lector una sensación física, un olor, una vibración, tendrás que tirar de lo mejor del lenguaje o pasarte al cine. Si quieres mostrar la decepción de una persona que entra a una reunión y se ve ignorado, debes esforzarte en "contar" la escena, esos pequeños detalles narrativos que la muestran. Puede que las metáforas te estorben. Pretender que la evocación de una magdalena, o de los vapores acuosos de la niebla, es más alta literatura que lo otro... pues no. Ni siquiera te aceptaré que sea más difícil, porque cualquiera que sepa escribir y quiera transmitir esa sensación física, puede hacerlo. Es cuestión de colocar la atención en ello. O de fumarse un canuto o zamparse un havana 7 con coca cola. El tema "miedo" puede prestarse a ese tipo de relatos, centrados en la sensación física, y por tanto muy adornados verbalmente. No podrá ser de otra manera. Pero también, aviso, a miedos teológicos, metafísicos o existenciales. O a parodias. La definición del tema que hiciste, oniria, hablaba de relatos "de miedo" o sobre el miedo. Todos somos lectores resabiados. Tenemos un bagaje de lecturas que nos hacen previsibles muchas cosas de las que leemos. Ya hemos "imitado" de sobra nuestros modelos, y nos pedimos "algo más". Y ese no ser previsible, lo refiero tanto a la técnica como al tema. En la edición anterior, los comentarios previos machacaron ciertas aproximaciones muy previsibles. No me parece mal: yo mismo habia descartado tirar por alguna de ellas. Entre otras cosas, porque en alguno de mis relatos (Por amor a los pobres) ya estaba lo que pensaba decir. Y si a alguien realmente los comentarios previos le reventaron el relato que pensaba escribir, también puede pensar que le anticiparon el juicio de algunos lectores. Pero me gustaría que se llevara cuidado con el "no está en tema". No puede ser que el mismo comentador diga "este relato lo puntúo porque por fin un relato me hace preguntarme si está en tema o no" (bizarro acerca de la melena de sacra), y "este relato lo puntúo menos porque no le veo muy clara su adecuación al tema" (bizarro acerca de Pollice verso) Yo no dudo de que nadie de los que participa no se estruja los magines para encontrar su particular versión del tema. Para mí, si consigue hacerte llegar algo, está en tema. Y si fracasa en juntar las palabras, no está en tema. |
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Me ha pasado a veces que he estado a punto de dejar a un lado libros que, de entrada, me han parecido un tostón. No suele gustarme esa literatura llena de palabras floridas y fermosas que me hacen olvidar por dónde iba el argumento y luego me he alegrado de no haberlo hecho, cuando me doy cuenta de que lo que me cuentan me ha atrapado de tal manera que he olvidado que estoy en mi butaca favorita, en mi casa y que no he cenado. Como los relatos son cortos puedo controlar más esta sensación. Algunos me producen sueño, no es que me duerma, sino que me adormilo, esa especie de sopor que te deja leer pero no te enteras de lo que lees. Ya pueden ser buenos, bien escritos, estar en tema, tratar de lo que traten, si siento esa sensación suelo calificarlos bajo. En general, salvo cuatro eruditos, leemos para entretenernos, para disfrutar de aventuras, viajes, situaciones que no se dan en nuestra vida o que sí se dan pero de otra manera. Según mi humilde opinión cuanto más directo, sencillo, claro y vivaz sea lo que leo, más me atrapará; no quiero decir que lo que me cuentan sea superficial o vacío o tonto, no, me refiero a que por profundo, importante, serio, educativo que sea lo que leo por favor que no sea un ladrillo infumable, triste, pedante, etc. Cuando leo hoy en día, muchas veces recuerdo con algo de nostalgia a aquellos escritores de antes, ingleses, americanos ... que tantos momentos de disfrute me dieron y de los que aprendí a conocer al genero humano. |
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Caray cómo madrugamos todos ;DD Si es que, el tema es lo de menos, sí. Me refiero a que es cierto: la evocación de la magdalena o los vapores acuosos de niebla, son igualmente válidos. Dependerá de cómo lo escribas. Y por ahí iba mi comentario. El tema "miedo" da para mucho. Cosas de terror y cosas muy humanas, del fantástico o del día a día, sí, y todas son fascinantes ;D A mí me gusta cuando ha habido que "reescribir" alguna cosa, no sé, tipo cuando los cuentos de hadas, o las historias bíblicas. Dar una nueva visión, sobre una historia ya hecha. Eso hace que puedas dedicarte más al estilo, me parece un ejercicio más interesante, no sé... Por supuesto, Zara, no hay nada más insufrible que un estilo pedante y pesado. A mí también me duermen ;DD |
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Lo bueno que tiene el formato del concurso es que no puedes pasar por alto y descalificar así a la primera. Es la trampa de lo competitivo puesta al servicio de lo reflexivo. Al menos, tienes que elegir a cinco. Y ahora, si procedemos a clasificar todos los relatos, tienes que prestar más atención a los puestos seis en adelante. Creo que quedamos en eso, en ordenarlos todos. Que oniria dirija según lo de siempre, los cinco primeros, y el lunes hacemos la comparanza con una hipotética votación-ordenación de todos (para no abrumarla). |
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cita de bizarro
Trataré de explicarme mejor.cita de R2_D2
No sé qué tiene que ver eso con leerte los relatos de los demás de pe a pa.
cita de bizarro
Bueno, chico, se hace lo que se puede. Tengo un punto hiperactivo, pero llevadero. Tengo amigos a los que no les puedo enviar correos de más de tres líneas: o se lo cuento por teléfono o no se enteran. En un relato de menos de 1700 palabras no creo que se lógico que alguien se queje de que "no te atrape desde el principio". En el cine un espectador aguanta 15 minutos antes de sentirse aburrido. En la tele, 3 minutos. R2, 15 segundos. En cualquier caso, no puedes decir que te has leído un relato si no te has leído todas las palabras de un relato. Y atraparte desde el principio es una cualidad de otras muchas que puede tener un relato y que hay que valorar. De hecho, creo que es una premisa bastante aburrida, engañosa y a la postre sencilla intentar atrapar al lector desde el principio siempre, por cojones, como si tuviéramos miedo de que no fuera a leer todas nuestras palabras. Y, sí, opino sobre cómo escriben otros, sobre cómo leen y sobre cómo puntuan. Lo bueno que tiene el formato del concurso es que no puedes pasar por alto y descalificar así a la primera. Es la trampa de lo competitivo puesta al servicio de lo reflexivo. Al menos, tienes que elegir a cinco. Y ahora, si procedemos a clasificar todos los relatos, tienes que prestar más atención a los puestos seis en adelante. Creo que quedamos en eso, en ordenarlos todos. Que oniria dirija según lo de siempre, los cinco primeros, y el lunes hacemos la comparanza con una hipotética votación-ordenación de todos (para no abrumarla). Cuando tienes que poner orden entre un par de relatos, y hay cierta igualdad entre ellos, a veces te los tienes que leer dos o tres veces cada uno. Y eso -supongo- seas lector demorado o apresurado. Hasta ahora, el orden solo estábamos obligados a ponerlo con los cinco primeros. Si hay que aquilatar el orden de todos los relatos, eso obligará a una lectura exhaustiva de todos y cada uno. Veo difícil acabar de leer un relato y decir ¡el 7! Como mínimo, habrá que repasarlo mentalmente y compararlo. Espero haberme explicado. |
| Pues sí, hacer la lista implica prestar más atención. A veces me pasa que ya tengo perfilado el top5, o que leyendo un relato tengo más que claro que no va a estar arriba. Obviamente, aún siendo lector en remanso, cambio el modo de lectura a uno más despegado. Para alguien que lea de por sí rápido el salto debe ser mayor. Pero si tienen que pegarse dos a dos por un puesto, aún siendo dos que no te atrapen, ya te obligas a ir con más cuidado. Siempre, claro, que la lista se haga en serio. |
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Envejecemos con los actores de cine que siempre han sido nuestros ídolos. Eran jóvenes, fuertes -recuerdo a R.de Niro- insuperables boxeadores, tremendos mafiosos, y ahora divierten a toda la familia en sus papeles de abuelos simpáticos y entrañables. Mi vida no tiene nada que ver con estas enormes estrellas. Pero también fui joven y disfruté de la compañía de la noche y de que alguna que otra chica que me la chupó sin pedir nada a cambio. |
En un relato de menos de 1700 palabras no creo que se lógico que alguien se queje de que "no te atrape desde el principio". En el cine un espectador aguanta 15 minutos antes de sentirse aburrido. En la tele, 3 minutos. R2, 15 segundos.
En cualquier caso, no puedes decir que te has leído un relato si no te has leído todas las palabras de un relato. Y atraparte desde el principio es una cualidad de otras muchas que puede tener un relato y que hay que valorar.
De hecho, creo que es una premisa bastante aburrida, engañosa y a la postre sencilla intentar atrapar al lector desde el principio siempre, por cojones, como si tuviéramos miedo de que no fuera a leer todas nuestras palabras.
Y, sí, opino sobre cómo escriben otros, sobre cómo leen y sobre cómo puntuan.