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En relación con este post que ahora leeis, queda prohibido replicarle, desmentirlo, citarlo, aplaudirlo, aseverarlo y copypegarlo. Cuando Salinger se lanzó a escribir, se incorporó a un inmenso hilo que acompaña al hombre desde que nació como animal cultural. Su libro parte y se apoya en otros muchos libros, y jamás lo hubiera podido escribir si el autor no hubiera leido a los que vinieron antes que él. Si alguna ley hubiera impedido a Avellaneda sacar su propio Quijote, nos hubiéramos quedado sin la segunda parte, que para muchos es la que realmente da trascendencia a la obra de Cervantes y la ha hecho llegar hasta nuestros dias. Su libro -el de Salinger y el de Cervantes- ya no le pertenece. Desde el momento en que lo puso a disposición de los lectores, somos nosotros los que le damos sentido, lo refutamos, confirmamos, ampliamos y cambiamos. Su libro es mio, radicalmente mio, desde el momento en que lo he leido. Y eso es bueno para la especie. Viralmente bueno. Hay un hilo digno de mención en la hª de la cultura: el de los Evangelios. Como todo el mundo sabe, en los primeros siglos de nuestra era proliferaron todo tipo de evangelios. En su camino hacia el poder, la iglesia "canonizó" los evangelios que le parecieron bien, se reservó la exclusiva de su interpretación, y satanizó, exterminó y prohibió los evangelios "apócrifos". Mil años después Lutero y la imprenta nos devolvieron la libertad de leer y de interpretar. Libertad negada muchas veces. Hoy internet amplía ese espacio de libertad. En cuanto a los interes de la industria cultural que defiende bizarro (¿está ya en nómina, chico?).... los vendedores de hielo tendrán que adaptarse a la llegada del frigorífico. Con Ley de Economía "Sostenida" o sin Ley de Economía "Sostenida". Repito: En relación con este post que ahora leeis, queda prohibido replicarle, desmentirlo, citarlo, aplaudirlo, aseverarlo y copypegarlo. |
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Yo estoy un poco asqueado de la libertad de elección que me venden E. Dans, el abogado del diablo, colega suyo y los "Julio" del mundo que han inventado maneras de hacer dinero comentando las cosas de otros en la Red. Además, disfruto sobremanera comprando Verano de Coetzee; más que leyéndolo en un pdf de mielda que le hace ganar dinero al bicho de Rapidshare, que en realidad ya no es esa compañía sino otra que además... Por cierto, me he comprado un disco fantástico de... por 14 pavos, edición estudio + otro en vivo. Lástima que el ordenata no tenga un lector y tenga que oírlo, (de verdad) en un equipo de 100 watios. La economía virtual democratiza la pobreza, no la cultura. Molesta comprar un libro europeo y nos importa tres cojones pagar 170€ por el último modelo de alpargatas KIKE, fabricadas en una especie de campo de concentración en Vietnam. T'amos gagás. |
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De hecho en Europa esto es así en la creación de Software. Puedes registrar/patentar una tecnología, al final un programa, por ejemplo un motor de búsqueda. Pero no los fragmentos de código que lo componen. Así, si otro construye otro con tus piezas u otras distintas que haga lo que el tuyo del mismo modo estará violando la patente, pero si usa tus "piezas" para otra cosa no. En EE. UU. puedes registrar prácticamente cualquier cosa (incluso fragmentos de ADN, si no me equivoco). La visión Europea me parece más sensata por abierta y porque favorece la diversidad y sobre todo deja espacio para la creación de cualquiera. La otra, aparte de llevar a situaciones absurdas, favorece sobre todo a los "cortijos". Porque, no: no competimos en igualdad de condiciones (talento aparte).
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Bizarro, que el tema de este hilo no iba de descargas lucrativas ilegales, sino de la "propiedad" de un personaje. El sueco ese escribe una secuela de "El guardían entre el centeno" en el que Holden Caulfield es un anciano interno en una residencia tercera edad. ¿Qué ilícito puede haber en eso? Es puto y puro juego cultural, se lucre o no se lucre. Y si yo escribo sobre supermán, o sobre caperucita, porque es parte de mi imaginario, porque me he criado con él, no hay ley humana que me convenza de que le estoy usurpando derechos a nadie. Aunque haya leyes, supermán es mio, y tuyo y de todos los que entienden de qué hablo cuando digo "supermán". Hace unos días un tribunal ha sentenciado contra la Comunidad de Bardenas Reales, porque pretendía tener derecho exclusivo y disponer acerca del uso que un vendedor de hamburguesas quería hacer de imágenes y fotos de paisajes de lo que es un parque natural y polígono de tiro. Es increible, pero puede haber personas que piensen que no puedes fotografíar el paisaje y adornar con él tu camioneta de venta de salchichas. Pero no me extrañaría nada que los americanos dijeran que nadie puede reproducir la Estatua de la Libertad sin pagar al Ayuntamiento de Nueva York o a no sé quien. La mentalidad que están educando es la de admitir que eso sea posible, natural. ¿Qué diferencia hay entre patentar el genoma humano y lucrarse con él, o privatizar el copyright de los glaciares antárticos? En cuanto a los derechos que ahora pretende levantar en internet la industria cultural, solo te diré una cosa: cuando se descubrió América, España y Portugal riñeron por el monopolio comercial (derechos). En España se estableció el monopolio a través de Sevilla y la Casa de Contratación (derechos). Los ingleses, holandes y franceses no lo aceptaron y piratearon (derechos), aunque en cuanto pudieron establecieron su propio monopolio (derechos). Y de todo aquello, aún hoy se sigue riñendo en la OMC, donde los unos pretenden imponer a los otros que les abran sus mercados sin la contrapartida correspondiente. Donde se establecen aranceles, aparece el contrabando. Y a mí, por mucho que me lo repitan, un contrabandista me parece que es un tipo que se pone en problemas con Hacienda, pero en modo alguno me parece un delincuente. Eso que tú consideras tan sacrosanto, esos "derechos" en los que te va la vida, son absolutamente contingente, y se ven y se miran según el interés de la parte. En este caso, el interés es abrumadoramente el de una industria cultural brutalmente concentrada y globalizada. Rapidshare es anecdótico. La gente que se lucra con el tráfico de copias electrónicas es el chocolate del loro. Que las cierren. Son fáciles de cerrar. Como son negocios, tienen cabeza, domicilio, dirección. Lo que realmente está haciendo daño a la industria son las redes P2P, en las que no hay lucro para los que participamos en ella. Pero es lo que hay: si yo tengo una copia de El guardian entre el centeno o de Mogambo (John Huston, Clark Gable, Ava gardner, Grace Kelly), y se la paso a cuatro amigos, eso es una realidad que no se puede cambiar. En cuanto a la ruina de la industria cultural, te diré una cosa: nadie podrá parar que llegue el galeón británico y contrabandee en Cartagena de Indias. Y si la medida para pararlo va a ser que el cabo de puesto de la guardia civil pueda entrar en mi casa a ver lo que hago en mi ordenador sin mandato judicial, a petición del delegado provincial de la SGAE, te aseguro que va a correr la sangre Y te aseguro que las Américas hubieran prosperado más rápidamente con puertos abiertos para todos y sin aduanas, que con estancos y alcabalas. Simplemente, otro modelo de negocio, nada más. (Curioso, por lo demás, que el pais abanderado de los monopolios iniciara su andadura con una revuelta contra el monopolio del comercio del té. Qué cosas) |
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cita de DanielTurambar
No quería entrar más en la discusión, porque es la de siempre, y no tiene salida, me temo ;DOniria, no acabo de entender que deje de parecerte una falta de respeto cuando el autor ya está muerto. ¿Te parecería mal que sacara mañana un libro que siguiera tu saga vampírica, pero bien si espero a que la palmes? El hecho es el mismo. Sí, a ti ya no te afectará ni para bien ni para mal. Pero a tu obra y a tu nombre… Pero, hombre, no, lo que yo he dicho es que soy partidaria de que, a la muerte del autor, toda obra pase a formar parte de la propiedad común, de la cultura general. Que no sean "otros" (ni herederos ni por supuesto extraños a la propia familia, empresas o lo que sea) quienes se aprovechen hasta extremos inauditos. Comercio, puro y duro, sin la presencia del autor. Si al decir eso, ya no puedo decir "eh, espera, pero mientras vive, no, hombre, mientras vive él es el dueño y él decide y si no le hacen caso, mal", pues.... no entiendo por qué. Si lo digo, ¿es falta de respeto después? ¿Obligatoriamente? Piénsalo y verás que no. Coña, es como un "que estoy aquí, no hables como si no estuviera presente, no me cojas las cosas y más si te digo que no lo hagas". Y cuando no esté, pues oks, que la riqueza sea para todos. ¿Dónde está el problema? Y para contestar a lo que dices, sí, me parecería mal que escribieras una continuación sin decirme nada... pero sólo si te forras y no pillamos a medias ;DDD Me parecería peor que la escribieras sabiendo que no quiero que lo hagas, y encima sigas forrándote a solas, eso ya es de delito. ;D Y no, si la palmo, luego escribes, y te forras, a disfrutarlo, compañero, De verdad, me alegraría montón por ti y por mí. Mi nombre ya estará ahí, rubricado (por el aquel de que no voy a añadir ni una letra ;D). Lo que podía dar, ya lo di y a mí, los euros como que me serán totalmente indiferentes, sospecho, porque no tendré facturas acumulándose en la encimera ;D. Sólo queda la obra. Y si ayuda a crear, y otros ayudan a perpetuarla creando, me parecerá genial. (de todas formas que sepas que tengo pensado quemarlo todo antes de palmarla, si no he publicado, así que tendrás posiblemente la única copia. Igual mejor escribes otra cosa, meterte en esa continuación no creo que te compense tanto como al de Salinger ;DDD) |
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Mira, el problema no es que haya una ley que protege la P.I. La hay, y no está mal: internet puede conexistir con ella. El problema es que la quieren cambiar ad hoc. Como el canon digital. Con esa ley, las redes P2P son inatacables. Sentencias hay. Los Rapidshare, en cambio, son atacables. Tratando de no desmadrar el debate. Hay dos lineas para debatir. Y hay que ser muy cuidadoso para no hacer un totum revolutum con ellas. Una línea es la óptica exclusivamente cultural, sin entrar en facetas económicas. Es en ese sentido en el que se había abierto este hilo acerca de si un personaje pertenece a su autor o pasa a ser parte de la comunidad que ha "recepcionado" la obra de ese autor y le ha dado valor (valor cultural, se entiende). Esta última posición no es ningún disparate, sino todo lo contrario: tiene el consenso de muchos filósofos, escritores y críticos literarios. La otra línea es que hay un industria que comercializaba con los soportes físicos de las obras (libros en papel, discos en vinilo), y a la que un cambio tecnológico ha dejado en fuera de juego. La industria pretende que las leyes corrijan ese hecho, y somos muchos los que opinamos que no, que la industria debe adaptarse a la nueva realidad, porque esa nueva realidad tiene muchas facetas positivas. En esas facetas positivas es donde introducimos la primera línea de este debate: las ventajas "culturales" de un internet abierto, de una red "neutral", y de la licitud de las redes P2P. Insisto en que cualquier regulación de derechos comerciales es contingente, no se basa en los diez mandamientos, ni en la ética kantiana. Responde siempre a intereses comerciales. Podemos debatir serenamente sobre esos intereses, sobre la repercusión de la nueva o la vieja regulación en la industria, en los trabajadores de la industria, en los mercados de la industria. Yo no me siento muy capacitado porque no estoy dentro. Pero creo que con sentido común podríamos dar respuestas bastante sensatas. Pero sin estigmatizar: aquí piratas no hay. Son las leyes humanas y contingentes las que quieren convertirnos en contrabandistas. Vuelvo a recordar un ejemplo histórico: hubo un Tea Party en el que unos piratas, que en realidad eran contrabandistas, dieron origen a un monumento teórico llamado la Declaración de Independencia. |
Aquí de lo que se trata es de que el autor sea quien decida y si se deja convencer o no.Si tu calculas que te vendrá bien que te copien, pues lo permites. Que te parece un modo de promoción indigno, pues no lo permites.
Con respecto a las influencias, no creo que sean de lo que estamos hablando, pero entro al trapo. A mí me parece una aberración que Marvel tenga registrada la palabra superhéroe. Otra cosa es que tenga registrado a Spiderman.
Por otra parte, soy el primero en reconocer que los intereses de la industria yanqui están intentando influir en la legislación de otros países. Pero yo eso no lo voy a defender nunca.