|
Como bien dices Marta, la soledad que no se escoge es triste y estas fechas, con toda su carga de sensibilidad, aumentan la tristeza. Pero, a veces, la compañía no siempre resulta grata. Muchas familias se reunen alrededor de la mesa tratando de sentirse felices, dejando a un lado los malosentendidos y las disputas, todo de manera forzada y así llegan, al final, las grandes discusiones, el decirse lo que no debiera ser dicho y a veces las peleas. Hay muchas navidades, en cada ocasión y cada casa son diferentes y desde luego no siempre son felices. En alguna parte del mundo hay alguien que se siente solo como uno mismo e Internet, este milagro de comunicación, puede ayudar a sentirse un poco acompañado y a no pensar en lo que nos entristece. Tendríamos que abrir un blog o una página convocando a los solitarios para que brinden on line por el año nuevo, seguro que se unirían más de tres y así al menos estariais un poco acompañados. En mi caso, agradezco la bella compañía que me rodea, pero te aseguro que cuando se van a sus casas, lanzo un suspiro de satisfacción y alivio. Feliz Navidad. Un abrazo. |