Pues no se sabe, pero dicen que va a ser para Eduardo Mendoza.
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Hola, Pelagio, me sorprende tu declaración. Yo nunca había estudiado a Blasco, ni en el colegio, ni en el insti. Y creo que somos de la misma generación. Dichoso tú. Luego en la facultad me enteré de que a este autor lo tenían excomulgado, digo bien, excomulgado. Tuve que leer a un gran crítico, Luis Alborg, para enterarme de lo que habían hecho con Blasco: apartarlo de las aulas con premeditación y alevosía, los críticos se cebaron con él, muchos dicen que por envidia, porque un su tiempo fue famoso y ganó mucho dinero. Mucho dinero, más que Cela y Mendoza juntos. |
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cita de mameri
Hola, Pelagio, me sorprende tu declaración. Yo nunca había estudiado a Blasco, ni en el colegio, ni en el insti. Y creo que somos de la misma generación. Dichoso tú. Luego en la facultad me enteré de que a este autor lo tenían excomulgado, digo bien, excomulgado. Tuve que leer a un gran crítico, Luis Alborg, para enterarme de lo que habían hecho con Blasco: apartarlo de las aulas con premeditación y alevosía, los críticos se cebaron con él, muchos dicen que por envidia, porque un su tiempo fue famoso y ganó mucho dinero. Mucho dinero, más que Cela y Mendoza juntos.
¡Joer!, pero si es un clásico de la literatura española, si cuando yo era un chiquillo hacían series con sus novelas... todavía recuerdo a Alvaro de Luna haciendo protagonizando "La barraca" y a José Bódalo en "Cañas y Barro". Yo no sé de que quinta eres tú, yo soy del 71 y estudié en un colegio de curas, y te puedo garantizar que, sin entrar a fondo... eso fue en el instituto, recuerdo que su obra se mencionó como representativa de su época. Tuvo muchos problemas en su tiempo, dado que fue tremendamente contrario a la Guerra de Cuba, eso le valió tener que marcharse al exilio una temporada.
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cita de mameri
Somos de la misma quinta. Abre el manual de Lázaro Carreter de Cou de los años 80, que era el manual oficial de entonces, y verás que no aparece en el programa: ni se le menciona siquiera.
Pues yo te digo a ti que lo estudié, y dudo mucho que en el año 1985 u 86 que estudié tercero de BUP no se hablara de Blasco en aulas de literatura. En COU no estudié literatura, yo era de ciencias.... bueno, como estudiante, ni era de ciencias ni era de letras, era pésimo, más bien vago. Ese mismo año empezó mi periplo profesional, el cual perdura desde entonces...
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Por eso te he felicitado, por haber tenido la suerte de estudiar a Blasco en las aulas. No todos podemos decir lo mismo. Cada vez que se mencionaba su nombre era para decir que era un escritorzuelo de segunda fila, precisamente aprovechaban lo de los seriales televisivos para sostener que era un mal escritor. Para algunos profesores de aquella época tener éxito era sinónimo de ser un mal escritor. O sea, que pensaban justo lo contrario de lo que hemos escrito en este hilo a propósito del Planeta. |
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cita de pelagio
De todas formas, puede que tengas razón y mis recuerdos se mezclen unos con otros. Lo que si es cierto es que mucho antes de las fechas que menciono, ya que yo era un chiquillo, tve hacía series con sus novelas y estas eran publicadas en el primitivo por entonces, Círculo de Lectores (eso es impepinable ya que converso en casa de mis padres los dos ejemplares que le sirlaba a mi padre, Cañas y Barro y La Barraca). No tiene mucho sentido que teniendo series en la televisión pública no se estudiara en las aulas. Probablemente no se estudiara a fondo, pero seguro que se mencionaba su obra en el contexto de una generación literaria.
cita de mameri
Somos de la misma quinta. Abre el manual de Lázaro Carreter de Cou de los años 80, que era el manual oficial de entonces, y verás que no aparece en el programa: ni se le menciona siquiera.
Pues yo te digo a ti que lo estudié, y dudo mucho que en el año 1985 u 86 que estudié tercero de BUP no se hablara de Blasco en aulas de literatura. En COU no estudié literatura, yo era de ciencias.... bueno, como estudiante, ni era de ciencias ni era de letras, era pésimo, más bien vago. Ese mismo año empezó mi periplo profesional, el cual perdura desde entonces...
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cita de mameri
Por eso te he felicitado, por haber tenido la suerte de estudiar a Blasco en las aulas. No todos podemos decir lo mismo. Cada vez que se mencionaba su nombre era para decir que era un escritorzuelo de segunda fila, precisamente aprovechaban lo de los seriales televisivos para sostener que era un mal escritor. Para algunos profesores de aquella época tener éxito era sinónimo de ser un mal escritor. O sea, que pensaban justo lo contrario de lo que hemos escrito en este hilo a propósito del Planeta.
Pues yo he tenido la suerte de no tener nunca un profesor que dijera de un escritor que era un autor de segunda fila. No recuerdo haberlo oído nunca en un aula. Pero bueno, atesoro tantos recuerdos que cualquiera sabe, lo mismo en mi cabeza tengo a Galloso vestido de luces dándome clases de trigonometria... son tan volubles estos recuerdos.
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| Hoy leído en algún sitio que ha muerto de vieja la última de "las trece rosas". El tema de la guerra civil es reiterativo en cierto tipo de literatura, sino adscrita al Nuevo Régimen, si muy cercano a él. Es una forma como otra cualquiera de cerrar filas en torno a un bando. Es curioso que en el cine español no se hagan películas que traten el tema desde la órbita del bando nacional. Sin embargo en literatura si que he visto por hay algún título reciente sobre Paracuellos del Jarama y tal... parece que los literatos si tienen distinto tipo de objetivo a través del cual mirar las cosas. Se ve que el tema de las subvenciones para el cine limita mucho dicho objetivo. |
| Permitidme que al hilo de la muerte de una de las amigas de las "Trece rosas" hable de una anécdota curiosa y personal. Mi madre tiene ahora 90 años. Hace algunos le llevé el libro de las Trece rosas (no me gustó demasiado pero era una historia interesante). Entonces me sorprendió con una historia que nunca había escuchado de ella. Tenía 17 años en 1937 cuando trabajaba en el Madrid sitiado, en una fábrica de uniformes. Allí, claro está, tenía amigas de su edad. Una de ellas le dijo un día que, a la salida del trabajo, conocía gente que les podía enseñar a disparar un fusil. Allí estuvieron aprendiendo algo más de un mes cuando las empezaron a hablar de que hacía falta gente en el frente de Guadarrama. Fue entonces cuando mi abuela, una viuda aragonesa que trabajaba de sol a sol en el Ministerio de Defensa, se enteró y, plantándose en el campo de tiro, se llevó a rastras a mi madre prohibiéndola que volviera. Aquella compañera de la fábrica sería finalmente una de las Trece Rosas, me dijo su nombre que ya no recuerdo. Aquella murió en plena juventud fusilada mientras mi madre espera su último paso en una residencia madrileña 70 años después. |
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cita de acnecroman
Hoy leído en algún sitio que ha muerto de vieja la última de "las trece rosas". El tema de la guerra civil es reiterativo en cierto tipo de literatura, sino adscrita al Nuevo Régimen, si muy cercano a él. Es una forma como otra cualquiera de cerrar filas en torno a un bando. Es curioso que en el cine español no se hagan películas que traten el tema desde la órbita del bando nacional. Sin embargo en literatura si que he visto por hay algún título reciente sobre Paracuellos del Jarama y tal... parece que los literatos si tienen distinto tipo de objetivo a través del cual mirar las cosas. Se ve que el tema de las subvenciones para el cine limita mucho dicho objetivo.
Porque estuvieron cuarenta años haciéndolas sin nadie que les tosiera. |
| ¿Qué tiene que ver eso? Es el típico comentario de facción. ¿Por qué no sale un cineasta joven y con ganas de contar historias que cuente una versión de la guerra desde el la óptica del bando nacional? No necesariamente debe ser halagadora ni justificativa... simplemente desde la otra óptica. |
| Tengo entendido que después de la guerra surgieron una serie de escritores adictos al Régimen y que contaron en novelas su versión de los hechos, sin admitirse oposición a dicha versión. Uno de ellos, por ejemplo, fue Pedro García Suárez, autor por ejemplo de "Legión 1936". Cuando se publicó en 1945 se le trató de "uno de los primeros escritores de la nueva generación", se le hicieron homenajes de todo tipo mientras que otros autores, como Cela con su "Pascual Duarte" o el mismo Delibes "La sombra del ciprés es alargada" no eran tan laureados aunque sí han pasado a la historia de la literatura española de aquellos años, y Suárez no. Así de memoria recuerdo a autores de derechas que leía en mi tierna juventud como Gironella, Torcuato Luca de Tena o Vizcaíno Casas, que tanto éxito tuvo a finales del franquismo. Ha habido de todo pero los tiempos son los que son y dejan a cada uno en su sitio. Uno lee ahora "La colmena" y siente a la población española de entonces más cercana que en estas obras de "Prietas las filas o España como la salvación de Occidente". |
| Ni que decir tiene que no me estoy refiriendo a literatura de derechas ni a literatura de izquierdas, me refiero a escritores o cineastas que traten el drama de la guerra civil como lo que fue, un drama terrible tanto en un bando como en otro. |
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cita de acnecroman
Ni que decir tiene que no me estoy refiriendo a literatura de derechas ni a literatura de izquierdas, me refiero a escritores o cineastas que traten el drama de la guerra civil como lo que fue, un drama terrible tanto en un bando como en otro.
"tanto en un bando como en otro..." Estoy de acuerdo en llamarle "guerra civil", pero sin que ello suponga sumarme a ese ejercicio de equidistancia "tanto unos como otros". Muy pocos escritores, cineastas e intelectuales comparten esa equidistancia. Una mayoría no cree que los dos bandos fueran iguales, ni en su contribución a lanzar el conflicto (unos lo hicieron con su torpeza, los otros lo planificaron meticulosamente), ni en crueldad durante el conflicto (no, no hubo el mismo número de muertes en la retaguardia de uno y otro lado), ni en su vesania como vencedores. Para una mayoría, la guerra civil española es sinónimo de triunfo del fascismo, de la barbarie, y fue el preludio de la Segunda Guerra Mundial, tanto cronológicamente como en los métodos y en los objetivos. La novela de Eduardo Mendoza trata o utiliza la figura de Jose Antonio. El mejor paradigma para entender lo que fue cada bando es oponer a Jose Antonio la figura de Durruti: los dos murieron en la madrugada del 20 de noviembre de 1936. Pero sus vidas no tienen ningún otro paralelismo. Fue una guerra civil, pero no eran iguales. El origen de la guerra civil no es otro que el desastre de Anual (1921). Un monarca con sueños imperialistas (Alfonso XIII) interfiere en las operaciones militares en Africa (imperialismo puro), para conseguir que su protegido, el general Silvestre, le brindara la toma de Alhucemas el mismo día de Santiago, patrono de España, y en feliz coincidencia con la llegada a Burgos de los restos del Cid que había patrocinado el monarca. Fiasco militar y una masacre que impactó a la opinión pública (referencia literaria: Imán, de R.J. Sender) Para impedir que la opinión pública conociera el informe Picasso, un general complaciente, Primo de Rivera, da un autogolpe de Estado. Secuestra los papeles y secuestra las formas parlamentarias. Al cabo de siete años, la Monarquía está herida de muerte y da paso a la República, pero el nuevo sistema político no se consolida: la presión acumulada era demasiado grande, y la olla tenía grietas. De no haber entrado en crisis la Monarquía, la evolución lógica del sistema político, continuando toda la trayectoria de la Restauración desde 1874, bien hubiera podido ser el camino de las reformas concedidas desde el régimen por políticos de derechas más o menos inteligentes. Quizás España hubiera llegado a 1945 como un pais libre de guerras, con sufragio universal más o menos manipulado por los gobernadores civiles, libertades políticas y sindicales, quizás un poco pacato en cuestiones de religión, y con un importante problema agrario en Andalucía que no hubiera sido suficiente para quebrar el sistema político. Es curioso que el padre de Jose Antonio fuera el general que dio el golpe de Estado para impedir que se conociera la verdad sobre Annual, y que Durruti empezara su vida clandestina como prófugo del servicio militar, para no ir a la guerra de Africa. |
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Hola a todos. No suelo participar en los foros, aunque fisgoneo de vez en cuando. Quería ver lo que se decía del premio Planeta, aunque os habéis ido apartando del tema inicial. Hoy me he decidido a contaros mi experiencia personal con el Planeta, ya que se cumple el décimo aniversario. Puede que a algunos les resulte interesante. El caso es que cuando terminé mi primera novela, la presenté al premio. No por prepotencia, no penséis mal. Lo cierto es que no tenía ni idea de lo que hacer con ella. Mi contacto con los círculos literarios era similar al de un batusi corriente con Wall Street. Por las fechas que eran y porque las bases llegaron a mis manos me decidí a presentarla. Ganar no ganaré, me dije, pero a lo mejor consigo que me digan si la novela merece la pena. Así de cándido era yo entonces, aunque no os lo creáis. Era la edición de 2000, el año que ganó Maruja Torres. La misma noche que se fallaba el premio, un par de horas antes, llamó mi hermana por teléfono diciéndome que mi nombre aparecía en la lista de finalistas de ese año (me presenté sin seudónimo). Fuimos quince, un número inusualmente alto. De los organizadores, no recibí noticia alguna, con lo cual os puedo garantizar que no todos los finalistas son invitados a la cena de gala. Supongo que se limitarán a invitar a los que tienen alguna posibilidad o pueden dar caché al evento. Pasados unos días, y después de dar la lata, conseguí hablar con el editor al que habían asignado mi novela. Muy amablemente, me dijo que no iban a publicarla. Eso sí, accedió a leerme unas líneas del informe de lectura (no estaba obligado a ello y me lo dejó bien claro). Lo que me transmitió, me dio la seguridad de que habían leído la novela, algo de lo que los autores dudamos muchas veces. Después de aquel conato de éxito presenté la novela a otros premios, grandes, medianos y de biblioteca de pueblo. A fecha de hoy, sigo sin comerme una rosca, ni con aquella primera novela ni con lo que he escrito después. Lo que tengo que agradecerle al premio Planeta es el haberme hecho continuar con la ilusión de escribir. Porque, no nos engañemos, a todos los que escribimos nos encantaría que se nos reconociera de alguna manera. Cuando estoy en horas bajas y pienso que lo que escribo es pura basura, me acuerdo de que quedé entre los 15 finalistas de 396 novelas presentadas. Eso me da ánimos. Por cierto, la novela finalista de aquel año, de Salvador Compán, es bastante mejor que la que ganó.
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cita de carlos_maza
Permitidme que al hilo de la muerte de una de las amigas de las "Trece rosas" hable de una anécdota curiosa y personal. Mi madre tiene ahora 90 años. Hace algunos le llevé el libro de las Trece rosas (no me gustó demasiado pero era una historia interesante). Entonces me sorprendió con una historia que nunca había escuchado de ella. Tenía 17 años en 1937 cuando trabajaba en el Madrid sitiado, en una fábrica de uniformes. Allí, claro está, tenía amigas de su edad. Una de ellas le dijo un día que, a la salida del trabajo, conocía gente que les podía enseñar a disparar un fusil. Allí estuvieron aprendiendo algo más de un mes cuando las empezaron a hablar de que hacía falta gente en el frente de Guadarrama. Fue entonces cuando mi abuela, una viuda aragonesa que trabajaba de sol a sol en el Ministerio de Defensa, se enteró y, plantándose en el campo de tiro, se llevó a rastras a mi madre prohibiéndola que volviera. Aquella compañera de la fábrica sería finalmente una de las Trece Rosas, me dijo su nombre que ya no recuerdo. Aquella murió en plena juventud fusilada mientras mi madre espera su último paso en una residencia madrileña 70 años después.
Tierna historia, lo que merece que estuviera escrita con más respeto al castellano, y no confunciendo los complementos directos con los indirectos, que tanto desdicen, o dicen, de quien escribe. Un escritor debería tener presente estos conocimientos elementales. Por otra parte, el solecismo es muy propio de madrileños, vallisoletanos y, en general, de castellanos, excepto en Salamanca. Por algo será.
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cita de carlos_maza
Permitidme que al hilo de la muerte de una de las amigas de las "Trece rosas" hable de una anécdota curiosa y personal. Mi madre tiene ahora 90 años. Hace algunos le llevé el libro de las Trece rosas (no me gustó demasiado pero era una historia interesante). Entonces me sorprendió con una historia que nunca había escuchado de ella. Tenía 17 años en 1937 cuando trabajaba en el Madrid sitiado, en una fábrica de uniformes. Allí, claro está, tenía amigas de su edad. Una de ellas le dijo un día que, a la salida del trabajo, conocía gente que les podía enseñar a disparar un fusil. Allí estuvieron aprendiendo algo más de un mes cuando las empezaron a hablar de que hacía falta gente en el frente de Guadarrama. Fue entonces cuando mi abuela, una viuda aragonesa que trabajaba de sol a sol en el Ministerio de Defensa, se enteró y, plantándose en el campo de tiro, se llevó a rastras a mi madre prohibiéndola que volviera. Aquella compañera de la fábrica sería finalmente una de las Trece Rosas, me dijo su nombre que ya no recuerdo. Aquella murió en plena juventud fusilada mientras mi madre espera su último paso en una residencia madrileña 70 años después.
Tierna historia, lo que merece que estuviera escrita con más respeto al castellano, y no confunciendo los complementos directos con los indirectos, que tanto desdicen, o dicen, de quien escribe. Un escritor debería tener presente estos conocimientos elementales. Por otra parte, el solecismo es muy propio de madrileños, vallisoletanos y, en general, de castellanos, excepto en Salamanca. Por algo será.
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Mi opinión sobre el tema Guerra Civil... 1) Creo que España será un país paleto hasta que no supere esta guerra (digo superar, no olvidar). 2) Parece que hay una pasión enfermiza por los defensores de ambos bandos para que el odio de entonces siga vigente. Es para hacérnoslo mirar muy seriamente. 3) El hecho de que todo acabara en una dictadura (penosa o no: ver punto siguiente) por parte de uno de los dos bandos, no debería hacernos ser más condescendientes con los crímenes del otro bando. 4) Las dictaduras son repulsivas, porque limitan la capacidad de pensar. Estoy totalmente en contra de ellas. Pero eso no significa que todo el mundo viva mal bajo ellas. Entiendo que pudiera haber gente que viviera bien durante el franquismo (me refiero a gente del pueblo llano, ni iglesia, ni advenedizos, ni lameculos), y tampoco tienen culpa de nada. 5) Tengo 'la suerte' de haber perdido antepasados en los dos bandos, y nunca se me pasaría por la cabeza andar desenterrándolos, exigir perdón a nadie ni pedir cuentas por ello. Fue una guerra, asquerosa como todas, y que no merece que el punto de vista político de muchas personas siga girando en torno a ella. Es mi opinión. Espero que no suene demasiado categórica. Simplemente pienso que al ponerla punto por punto queda más clara.
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