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La verdad es que no veía la necesidad de generar una plantilla para indicar qué cosas hay que comentar. Cuando dos amigos comentan un libro y uno se lo recomienda a otro generalmente los comentarios son, casi todos los que hay en esa plantilla, pero más coloquiales: "pues el libro en general fantástico, a veces cojea en esto o en aquello, y yo creo que el autor ha metido bastante paja, como que le sobra un tercio del libro, pero engancha desde el principio y mantiene bien el ritmo. Ojo, que tiene mucha escena de sexo "fuerte" y puede herir sensibilidades" blablabla... Es decir, que lo que yo esperaba es que me enviarais vuestra opinión sobre los libros de forma rigurosa pero más coloquial. Aun así, si os vais a sentir más cómodos, podemos generar una plantilla :)
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Oh ya veo, más o menos lo que me imaginaba, aunque claro había que aclarar conceptos porque por ejemplo el usuario Gabrielfrau pensaba que había que incluir corrección completa, cosa que sería fenomenal exceptuando, claro, que consume un tiempo enorme. Lo cierto es que sí estaría bien hacer una plantilla, más que nada para uniformar criterios, o algún tipo de guión a seguir. |
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Yo quitaría lo de las objeciones. Primero porque en España existe libertad de expresión, y segundo porque ¿qué libro que no plantee objeciones morales, sexuales o religiosas puede ser interesante? Por esa regla, Lolita, El evangelio según Jesucristo o El proceso, no podrían llevar el sello. |
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Perdonad, pero me estáis recordando la aparición del los exámenes tipo test, de libre elección y esas cosas. Exámenes que, por otra parte, de prepararse de forma seria y de acuerdo a unas normas y unos criterios metodológicos correctos, pueden ser muy útiles en algunos casos. Pero yo me refería a cuando en mis años de profesor encargado de curso en la UAB comenzó a generalizarse ese tipo de exámenes. Con el exámen escrito clásico en ocasiones nos tropezábamos, al corregir exámenes, con auténticos genios, futuros premios nóbeles tal vez, que contestaban lo que se les preguntaba de modo razonado, correcto y completo, y añadían datos muy interesantes que delataban un trabajo serio de consulta bibliográfica o de estudio del tema que iba más allá de lo que se explicaba en clase o de lo que venía en el ibro de texto al uso. Con el exámen tipo test, de elección multiple, esos alumnos brillantes que merecían las mejores notas, las "matrículas de honor", dejaban de ser visibles. Una plantilla puede servir de orientación para el trabajo de comentar un libro, pero no debería ser el formato definitivo en que emitir el resultado de ese comentario. Ahí ha de prevalecer el criterio y la libertad del comentarista. Por cierto, aprovecho para postear por aquí porque de mis "hobbies" no hago huelga. Josep |