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raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009

Recopilatorio 2009. INCONGRUENTE. 26/07/2010 a 01/08/2010

22 de Julio de 2010 a las 14:46
Incongruente, este es el hilo para que cuelgues tus tres relatos favoritos de los presentados entre las ediciones I y XXIII.
incongruente
Mensajes: 1.269
Fecha de ingreso: 10 de Junio de 2008
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  • 23 de Julio de 2010 a las 11:29

ILUSIONANTE DEBUT

Casi antes de que el desvencijado despertador hiciese sonar su estridente pero resolutivo grito de aviso, ya la nerviosa mano de Sara había apretado el botón de “parar” y sus bien contorneadas y largas piernas, salieron a toda velocidad de debajo de las sábanas.

De pie en su habitación, comprobó que toda su ropa se encontraba perfectamente colocada en la silla; se puso una bata y cogiendo la llave de la habitación, salió en dirección al baño común de la pensión donde se alojaba desde hacía tres días.

Después del contundente lavado de dientes, empezó la operación de “decoración”. Limpieza de cara, crema de resaltes, color de mejillas, cejas, pestañas, labios… En realidad, después de casi media hora de detallado trabajo y continuada contemplación, la mujer que sonriendo se admiraba en el espejo, en nada tenía que ver con la que acababa de levantarse. ¡Milagros de unas manos expertas que otros agradecerían con sus miradas!

Terminado el extenuante trabajo del baño, limpieza interior incluida, salió de él y se encontró de frente ante los irritados y somnolientos ojos de un extraño que, indiferente al trabajo que ella se había esforzado en realizar, la miró indignado y sin pronunciar palabra, se metió dentro, cerrando la puerta tras sí con un fuerte golpe.

Sara se quedó estupefacta junto a la puerta, sin comprender la indignación y desinterés demostrados por aquel desconocido. Encogiéndose de hombros, caminó hasta su habitación. Se acercó a la ventana y retirando los gastados y casi transparentes visillos que resguardaban su intimidad de los ojos de cualquier vouyeroso observador, miró al exterior.

No pudo evitar una mueca de desagrado al comprobar como la cortina de agua que tras los cristales caía, hacía del exterior una verdadera piscina. Aquello no lo había previsto y de inmediato, se acercó al apolillado armario que, en sus buenos tiempos, debió ser un apreciado mueble por sus dueños. La puerta, ajena al ajetreo de la habitación, gritó sobresaltada por el brusco despertar al que Sara la obligaba y abriéndose, dejó ver lo que tan celosamente guardaba. Sara, comprobando que su gabardina se encontraba en el lugar adecuado, comenzó rápidamente a cambiar de atuendo. Ropa interior, medias, falda, que para ajustarla al“exacto” lugar que debía ocupar en su perfecto cuerpo, necesitó la ayuda concienzuda del espejo, ubicado en el trasdós de la quejosa puerta del armario; camisa, pañuelo corbata y chaqueta.

¡No! Y mil veces ¡no!. Aquel rebelde pañuelo ni ocupaba el lugar que Sara requería, ni tomaba la forma adecuada. A la cuarta intentona, la impaciencia comenzó a hacer su trabajo de zapa y la zapatilla que calzaba su pie izquierdo salió despedida, golpeando con fuerza contra la pared. Definitivamente se lo quitó, lo extendió sobre la cama, aun sin hacer, lo dobló de otra forma y… comienzo de nuevo. Al poco, y frente al espejo, una sonrisa apareció en su rostro; posiblemente también en el transparente rostro del espejo que ya, por sus esquinas, comenzaba a opaquear, aburrido de tanto iluminar la escena. Sara, despreocupada de las emociones que su ayudante de cámara pudiera sentir, se calzó los zapatos y comenzó a doblar sábanas, almohada y colcha, para dejar la habitación en perfecto estado.

Finalmente, se acercó de nuevo al armario y tomando su gabardina se la puso. Una última mirada al ya triste espejo, que con tanto esmero se había dedicado aquella mañana a devolver a su dueña una imagen mejor que la que recibía; algo que desde pequeño le habían inculcado sus amados padres. Buscó la llave de la habitación, cogió el paraguas, metió en el bolso el móvil, una bolsa de clinex y unos caramelos de menta y dirigiéndose a la puerta, salió y cerró con llave.

Ascensor y a la piscina. Rápidamente hasta la boca del metro. No era una hora punta, no, eran cinco minutos después de esa maldita hora; ese momento en el que todos los que trabajamos acostumbramos a usar para recuperar el tiempo perdido entre las pegadizas sábanas o los sentimentales espejos de armarios.

Quiso entrar en el vagón del metro, pero no lo consiguió, la metieron; a tal velocidad y de tal forma que, los llorosos ojos de Sara no quisieron mirar donde quedaba ubicado su “delicado” pañuelo de cuello.

Pero, ¡ay, Dios mío, si solo hubiese sido su pañuelo! No quiso pensar en nada más y al llegar a su estación, forzó su salida del vagón, consiguiendo su intento casi en el mismo momento en el que las estrictas puertas se cerraban. Ya en el andén, intentó arreglar lo imposible, pero los milagros, aquella mañana, se había acabado al salir del baño de la pensión y llorosa y desilusionada, se dirigió a su trabajo.

Al entrar en el auditorio, dejó en recepción gabardina, bolso y paraguas y, casi corriendo, fue hasta donde ya se encontraba su jefa esperándola junto a otras tres azafatas de congresos. Rápidamente les recordó lo hablado el día anterior y dándoles un paquete de directorios, las fue colocando en sus sitios. Una en la puerta principal, otra a la entrada al salón, la siguiente en el pasillo entre salón y despachos y, finalmente a Sara, junto a la entrada a los aseos. Quizás estuviese pagando con el sitio designado su tardía llegada.

Aquel primer día de trabajo, la pobre Sara, recién terminada su carrera de Ciencias Políticas y Económicas, su master en idiomas, inglés y alemán, su doctorado en Política exterior que, al pobre de su padre, le había costado todas las horas extras del mundo, lo pasó llorando sin lágrimas y viendo como un enorme grupo de hombres y mujeres, expertos o interesados en la agricultura extensiva, pasaban por su lado sin tan siquiera pedirle un solo directorio.

Pero aun le quedaba toda una vida por delante, ¡¡¡enormemente larga vida por delante…!!!

EL ESPEJO SONRIENTE

Diana dio un gran salto hacia atrás horrorizada, separándose del espejo. Al caer sentada sobre el suelo, de nuevo miró y se vio reflejada en él, en una ridícula postura que, desde su perspectiva, aun lo parecía más. Cerró sus piernas y enderezó su cuerpo mientras miraba su reflejo en el espejo. Todo parecía normal y eso la tranquilizó. De nuevo se puso en pie y lentamente, con enorme precaución, se acercó de nuevo a aquella burlona superficie reflectante pero, al fijarse en su rostro, comprobó que sonreía. De nuevo saltó hacia atrás, perdiendo momentáneamente de vista el reflejo de su cuerpo, pero al quedar quieta de nuevo, aquella figura que el espejo le devolvía seguía sonriendo, mientras que ella era consciente de la seriedad y preocupación que podía transmitir su rostro.

Era casi la hora de cenar y lentamente, sin acercarse al espejo y sin perderlo de vista, como hipnotizada ante lo que estaba ocurriendo, se acercó a la puerta; quitó el seguro y, sin pensar en nada más, salió de la habitación como alma que lleva el diablo bajando las escaleras de tres en tres.

�-¡Pero, hija! ¿A qué viene tanta prisa? –jadeando por el esfuerzo, Diana se sentó junto a su madre en la cocina.

�-Mamá, es que me ha pasado algo muy raro- la madre la miró sonriendo y le cogió la mano temblorosa –estaba en mi habitación, probándome estos pantalones cuando me di cuenta de que al mirarme en el espejo, mi reflejo no hacía los mismos movimientos que yo. ¡No, no te rías mamá, lo que te digo es cierto!

-Está bien hija, te creo, pero permíteme que me sorprenda. Nunca he conocido un espejo “rebelde” -le cortó la madre algo irónica para tranquilizarla -¿quieres que subamos juntas y comprobemos los poderes mágicos de tu espejo?

-¡Mamá! -gritó enfadada Diana -¡no sé para qué te cuento nada, pero lo que sí te digo es que yo no duermo en esa habitación!- y se asentó en la silla con un gesto de rebeldía. La madre, al verla, se levantó dirigiéndose a la puerta de la cocina

-De acuerdo, iré yo sola a comprobar que pasa con tu dichoso espejo -y salió en dirección a la escalera. El grito de ¡¡¡mamáaa!!! que salió de la boca de la hija de trece años, atravesó precipitadamente los tímpanos de la madre y recorrió la vivienda entera antes de desvanecerse al traspasar la puerta del desván. Pero no se fue solo, hasta la madre lo acompañó la autora que, mientras que el grito siguió su recorrido, se quedó abrazada a una de sus piernas como un náufrago se agarra a la tabla de salvación.

Y juntas llegaron a la habitación; tan unidas como una sola madre y ante el espejo aparecieron sus figuras. La madre, viendo el miedo que realmente su hija estaba pasando, comprobó que todos sus movimientos eran perfectamente reflejados por el espejo. Luego lo observó por detrás, lo hizo girar verticalmente hasta ya no saber que más hacer para convencer a su hija que allí nada extraño había.

Diana se fue soltando lentamente de la pierna de su madre y finalmente, con un gran esfuerzo de voluntad, se puso en jarras delante del espejo.

-¿Qué pasa. Es que delante de mi madre no vas a reírte de mÍ? -Le conminó duramente al comprobar el ridículo que estaba haciendo ante su madre -¡Ahora no se atreve porque estás tú, pero te prometo que antes pasó algo raro, mamá.

-A veces, hija, ocurre que creemos ver cosas que solo son producto de nuestras imaginaciones. ¿Habéis estado hoy hablando en el Colegio de temas extraños, o has leído algún libro…

-¡Si! -le interrumpió la hija –hoy nos han estado contando la historia de un fantasma metido en un espejo… -la carcajada que salió de la boca de Diana demostró a su madre que el problema estaba resuelto. Sonriendo se dirigió a la puerta

-Cariño, baja en diez minutos que ya estará la cena preparada y tienes que ponerme la mesa.

-Sí, mamá, termino de probarme el pantalón y bajo a ayudarte -desinhibida por completo del mal trago pasado, Diana siguió probándose la ropa. Se alejaba, se acercaba, mirada por la derecha, por la izquierda; por supuesto su mirada absolutamente fija en su nuevo pantalón y las arruguitas que pudieran formarse en él al cambiar de postura. Finalmente, convencida de que aquella prenda le quedaba como un guante, se alejó de nuevo del espejo y se miró. El reflejo de su cara seguía mostrando una sonrisa extraña, que ella no reconoció y, culpando del efecto a su imaginación, se fue acercando al espejo provocadoramente. Llegó hasta él y pasando sus dedos por la suave superficie del espejo, se dio la vuelta para quitarse el pantalón y bajar a cenar.

Fue en ese instante cuando el reflejo de su mano derecha, saliendo del espejo la agarró por el cuello en un abrazo mortal.

Un grito de desesperación y terror salió de su garganta, mientras que en toda la casa se oyó una inhumana y terrorífica carcajada. Al oírla la madre en la cocina, que en ese momento tenía la sartén en sus manos con el aceite hirviendo para freír unas patatas, se le volcó encima, cayendo parte sobre el fuego que en segundos produjo una llamarada enorme.

-Es curioso -comentó el Jefe de bomberos –que esta casa haya ardido tres veces en diez años y hayan muerto todos sus habitantes –muy curioso. -Y se dio la vuelta después de comprobar que el fuego había sido totalmente extinguido.

VIEJO CAFE

Bajo sus pies, las aceras mojadas, quizás de tanto llorar por el paso del tiempo; andar cansino, omiso a todo, la lluvia, la tenue luz, penumbra sobre oscuridad, oculta en las sombras de un silencioso ambiente, invernal, húmedo, eterno.

Y, al margen de las aceras, escondidas entre los alcorques de árboles que siempre fueron, antiguas, como el viejo bar al que John dirige sus pasos, farolas de hierro. Luz mortecina y caduca que mal alumbra sus pensamientos.

Su cansino transitar le lleva junto a amigos y sueños, sabedor de que nunca es tarde para ir a su encuentro. La suave luz que desde sus ventanas se proyecta sobre la húmeda acera, ayuda a las farolas, tan cansadas de alumbrar que amarillean la noche, encerrándola en su propio velo.

Entra en el bar, muy despacio, como queriendo no hacerlo. Poca luz, imitando las farolas; como siempre, de humo lleno. Y... como siempre, al fondo, en mesa de mármol y hierro, sentado está su amigo George, tomando un café negro; cerrados sus ojos, disfruta de las notas de la balada que de la vieja radio van surgiendo.

Se sienta sin saludar. No es necesario, el saludo ya fue hecho, hace ya tanto, que ni merece un recuerdo. Pide café, también negro, con unas gotas de brandy. Cierra los ojos y meciéndose al compás de la vieja balada, juega también a sueños. Es lugar para añoranzas. Es un lugar de otros tiempos; de tiempos que ya se fueron con tristeza en la mirada. Si pudieran, cualquiera de ellos dos los viviría de nuevo.

Momentos para recordar, abrigados por el olor a bourbon y café mezclados, a brandy, a ron añejo, tanto como los pensamientos. Llegan voces de saludos que les sacan de sus sueños. Más humedad añadida al claro-oscuro ambiente del viejo local, que hace acurrucarse a John bajo su denso abrigo. Anne, David, Paul y Tonny, los de siempre, los que acumulan recuerdos que le dan vida a la noche fría, oscura, de invierno. Se sientan noche tras noche a recordar historias de tiempos vividos, en ese añejo bar, sentado con los amigos, añorando todo aquello que pudo ser y no ha sido. Sin tristeza. Con la nostalgia flotando entre notas de una balada, que habla de amor, de recuerdos, y que despacio se va mezclando con el humo de los cigarrillos, la mortecina luz, la humedad y ...

-Yo tomaré un bourbon más.

-Yo un café con brandy, negro.

-Yo.. un gintonic ... con mucho hielo.

-Para mi whisky, por favor. Si es de malta lo prefiero.

-¡Pues, ... yo no sé que tomar!.

-¡Anne!. ¿Qué te hace dudar?. Póngale algo ligero, no se vaya a marear. ¿Qué prefieres: dulce o seco?.

Y, entre sonrisas y alcohol; tabaco, música y recuerdos, pasan las horas charlando, dejando sus almas salir de sus embriagados y fríos cuerpos.

-¡¡¡When a man loves a woman!!! –corea Anne, enamorada de sus recuerdos, de un tiempo que quedó perdido en alguna página no pasada de su historia, pero lo hace sonriendo.

Sin planes para el mañana. ¡Aun mañana está muy lejos!. Tararea John la dulce balada. ¡Qué no tendrá el olor de un buen café!. Llena de sueños la noche; abre el alma sin reservas; arranca sonrisas de bocas fruncidas por el frío, el sufrimiento, la dejadez, el hastío, el silencio.

Ya muy de madrugada, se despiden en la puerta de un bar que no tiene nombre, solo tiene olor a añejo y a ellos.

Otra noche perdida en el tiempo, o ganada a la vida, que ya se encargará la historia de saberlo.

Y aún sigue la niebla humedeciendo la noche y a ellos.

gloriapaniagua
Mensajes: 879
Fecha de ingreso: 16 de Abril de 2008
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  • 23 de Julio de 2010 a las 12:27

- 3 votos���� El espejo sonriente (cotodiano, natural, bien tratada la relación entre realidad y fantasía)

- 2 votos���� Viejo café (realista, cotidiano, nostálgico, sencillo, con ritmo que sorprende positivamente, pero con�rima�que, a veces, satura)

- 1 voto����� Ilusionante debut (demasiado descriptivo y con exposición y desarrollo excesivos,�comparados con un buen y corto�final, además contiene algunos�fallos de puntuación)

simpatialaboral
simpatialaboral
Mensajes: 728
Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
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  • 23 de Julio de 2010 a las 17:34
3 puntos Ilusionante debut
2 puntos El espejo sonriente
1 puntos Viejo caf

El relato que elijo, an con sus posibles mejoras, que seguro las agradece (las descripciones son largas, como menciona gloriapaniagua) tiene fuerza y el final, el tipo de trabajo con el que se encuentra Sara, es de una realidad que yo agradezco.
El lenguaje me gusta, fluye, se nota que te has sentido muy a gusto escribindolo.

Cada uno de los prrafos es un encuentro, est muy elaborado, se ve la pensin, el pibn al lado del husped molesto por la demora (lo que tarda una mujer, por cierto; ellas pierden la nocin del tiempo all dentro), cada gesto, la premura, la desilusin dentro del metro, mucho ms fuera de l.

El espejo sonriente; le faltan cosas, no s cules, para completarlo. Se me queda como el ejercicio obligatorio para el concurso. Si esta fuera tu eleccin, la de los compaeros, pues te sugiero que el bombero, al final, se extrae porque el armario (donde est el espejo) no ha sufrido desperfectos.


Al leer El viejo caf en voz alta, noto rimas en cada prrafo, quiere sonar a cancin. Es un buen relato, desde luego, pero demasiado tristn. Y lo de las rimas, sin tratarse de un poema...

Anyway, felicidades por los relatos seleccionados. Tienes una voz muy personal a la hora de narrar lo cotidiano.
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 24 de Julio de 2010 a las 18:58
Gracias, incongruente, por participar, sé que lo has meditado mucho. Creo que el concurso bimensual de relatos sin ti no sería igual. Gracias.
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 27 de Julio de 2010 a las 7:32
Esta tarde me leo los relatos de Incongruente y mañana doy mi opinión.�
incongruente
Mensajes: 1.269
Fecha de ingreso: 10 de Junio de 2008
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  • 28 de Julio de 2010 a las 23:53

Lamento comunicaros (lo lamento por mí, claro) que desde donde me encuentro y aún estaré hasta finales de Agosto, me es muy dificil acceder a bubok, por lo que creo que este recopilatorio mío debería cerrarse y pasar al siguiente. Además, es que no sé que es lo que tengo que hacer, aparte de postear los tres relatos, cosa que ya hice.

Podré leeros ocasionalmente, pero dificilmente intervenir. Saludos y gracias por la oportunidad que me habéis dado de participar en ese recopilatorio de relatos buenos.

raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 29 de Julio de 2010 a las 14:08

De los tres relatos de incongruentes, voy a apostar por Ilusionante Debut. Me parece que es el mejor resuelto entre los candidatos, el mejor narrado, tomándose el tiempo que necesita. Evidentemente habría que darle un poco de maquillaje, pero va a ser poco.

El espejo sonriente lo descarto porque para que una historia de miedo tenga interés debe poseer otros elementos más inquietantes que la simple descripción de los hechos. No me vale decir: el fantasma salió de detrás de la cortina. Otra cosa es que al ver moverse la cortina, el protagonista recordó que las ventanas de toda la casa estaban cerradas y que no podía ser el viento lo que movía la cortina. ¿Me entendéis?

En cuanto al viejo café, me parece que tiene un lirismo bastante trabajado. Tal vez un tanto preciosista de más, pero entiendo que incongruente gusta de ese estilo. Lo descarto porque en realidad no es más que una descripción y tal vez una reflexión sobre el desperdicio de la vida en el alcohol. Muy decimonónico. Muy siglo XX. Muy actual.

Bien, vamos con el maquillaje.

Párrafo 1.- Estridente (y) resolutivo. Creo que es más lógico.

Párrafo 3.- …la mujer que sonriendo se admiraba en el espejo, (…) nada tenía que ver… Creo que ese “en” en la construcción que planteas no es correcto y ni siquiera suena bien. Normalmente, por mucho que alteremos el orden, decimos no tenía nada que ver, pero nunca no tenía en nada que ver. Otra cosa es decir que no se parecía en nada, que no obstante, no es el caso.

Párrafo 6.- En lugar de un apreciado mueble yo pondría un mueble apreciado, me parece que tiene más sentido lógico en el discurso, y es más musical y llevadero para el lector.

Párrafo 6.- …obligaba(,) y abriéndose… debería llevar coma.

Párrafo 6.- …Sara (comprobó) que su gabardina… Veo demasiado gerundios, así quitas alguno.

Párrafo 6.- …adecuado, (y) comenzó… esa conjunción apoya todo el contexto, sobre todo si hacemos el cambio anterior.

Párrafo 6.- trasdós, creo que no tiene esa acepción. El trasdós en un arco es lo opuesto al intradós. También se la llama trasdós a las pilastras (pilar adosado a la pared) que sirve de marco o fondo para una columna (exenta o ultrasemicircular). Cuatro años de historia del arte sólo sirven para esto, como a Sara tanto máster.

Párrafo 7.- …y (comenzó) de nuevo. Comienzo debe ser un mal uso, induce a error.

Párrafo 10.- Al final, de cuello, deberíamos quitarlo, ya sabemos por todo lo anterior que era un pañuelo corbata. No sólo es redundante, sino molesto y cacofónico.

Párrafo 13.- Pones pobre Sara, pobre padre de Sara: qué tal bendito padre, para no repetir.

Párrafo 14.- Prescindible. Yo lo quitaría, para mí el relato termina en …sin tan siquiera pedirle un solo directorio. Es muy buen final. Mejor.

Espero que mis indicaciones, al menos los pequeños fallitos que he detectado, sean tenidos en cuenta.

¿Alguien más aporta? ¿Alguien va a hacer recuento de los votos?

tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 29 de Julio de 2010 a las 14:29
Pues creo que va a haber unanimidad... Yo voto también por Ilusionante Debut. 
oniria
oniria
Mensajes: 2.267
Fecha de ingreso: 15 de Febrero de 2009
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  • 29 de Julio de 2010 a las 16:56
Pues no había leído ninguno de los tres, esta ha sido una buena oportunidad ;DD

También mi voto para Ilusionante Debut. ;D
danielturambar
Mensajes: 5.077
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
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  • 29 de Julio de 2010 a las 19:19
A mí me sigue gustando más�VIEJO CAFE �pero parece que vamos por otros senderos..
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 29 de Julio de 2010 a las 19:56
Creo que incongruente no va a poder estar por aquí. Tendremos que decidir nosotros. De todas formas siempre podremos echarnos para atrás cuando vuelva.�
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 1 de Agosto de 2010 a las 20:43
Algo más, chicos?
idelosan
Mensajes: 1.311
Fecha de ingreso: 6 de Noviembre de 2008
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 3:26
"El Espejo Sonriente", sin duda. Yo diría que es el lado más "comercial" de Incongruente, en el sentido de que es el que más potencial tiene para atraer a todo tipo de lectores, incluyéndome a mi desde luego.�
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 9:36
Gracias, iván, alguien más puede aportar algo o cerramos el chiringo hasta la vuelta de incongruente?
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 6 de Septiembre de 2010 a las 14:46
Llamando al señor incongruente para ver qué hacemos finalmente con sus relatos.�
raulcamposval
Mensajes: 4.210
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 13 de Septiembre de 2010 a las 11:50

Si no cuento mal, los votos emitidos son:


Ilusionante Debut: 3
Espejo: 2
Viejo Caf: 1

Por tanto, el ganador es Ilusionante Debut.
   
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