Comenten, comenten.
Mañana me uno a la tertulia, ahora tengo otras cosas que hacer.
De nuevo suerte a todos.
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El tema parece que os ha gustado, pero hablar de ello parece que menos. Yo tengo dos miedos, no diría fobias. Una es la altura, a más de un metro lo paso francamente mal si no tengo algo seguro a lo que agarrarme. Y lo malo no es subir, que mirando hacia arriba, mal que tal se sube, lo malo es bajar que... mejor no pensarlo. El otro son los ratones y ratas, más que miedo es una repugnancia exagerada, tanto que me paraliza. Una vez maté un ratón (que me perdonen los ecologistas) porque era o él o yo (en mi mente, literal) y no supe parar, el bicho ya estaba muerto y yo seguía y seguía. Fue un momento de enajenación mental muy serio que hasta me asustó. En fin, supongo que lo de que sólo haya un relato hasta el momento es porque están ustedes trabajando a conciencia. A ver si para una vez en la vida que soy maestra me van a hacer el feo de hacerme el vació. Un saludo. |
| Advertencia: Bueno...advertencia queda en plan mafieta chungo. Como estoy aburrido me he dedicado a desmenuzar los relatos que se han presentado hasta ahora, y tengo intención de seguir haciéndolo. Me los he pasado a word y me he liado a insertar comentarios...sobre temas formales y sobre apreciaciones personales. Espero que sirvan a modo de comentario, lo que pasa es que quizás quede muy extenso el tema de volver a subir el relato en el hilo post certamen uno a uno.... |
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Vale Pelagio, yo escribo, pero a mí nada de hacerme comentarios formales. Me va más el rollo informal. (Iba a añadir un esmaili o un "ja, ja" pero bien pensado son señas de incapacidad para mostrar el tono de guasa con palabras, así que nanai) A ver si ahora con esas advertencias de mafiosete la gente se va a cortar de escribir... |
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Yo no me voy a estar de escribir mi relato, si el trabajo y la lectura no lo impiden. Y cuanto más me lo critiquen, comenten o incluso vapuleen, pues mejor. Me gustó cuando me señalaron que abusaba de las frase que comenzaban con "y", cuando me llamaron la atención por mis incorrecciones en la puntuación, o cuando me dijeron que utilizaba cierto amaneramiento de estilo y todo eso. De modo que si Pelagio hace un análisis de mi relato, aunque el resultado esté lleno de anotaciones en rojo, de tachaduras y de toques de atención, a mi me resultará muy útil, estoy seguro. Y no me va a dar corte que los demás lo vean. Sinceramente, algunos nos creemos que tenemos una habilidad innata para esto de la escritura, nos sabemos dotados de un gran dominio del léxico y del lenguaje, y apoyados en una memoria notable y en un bagaje cultural fruto de incansables lecturas, estamos convencidos de que escribimos muy bien. Y tal vez no nos ha leído casi nadie fuera de nosotros mismos. O de amigos y familiares que son poco objetivos a la hora de juzgarnos. Por ello es útil algo como esto del certamen de relatos. Para poder mejorar. Sí, que todos podemos mejorar. Y también en ocasiones, para poder decir, en tono Laporta: "¡Al loro, que no lo hacemos tan mal!". Josep |
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Comprobado: faltaba un esmaili. Lo decía de broma. Que alguien nos ofrezca el lujo de mirar nuestros relatos con lupa es lo que más nos motiva para escribir. Soy un pro-chapa y pro-pintura confeso. Me pareció una gran idea. Piqueras: si el trabajo ha de esperar por participar en el concurso de relatos quincenal, que espere ;-) |
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cita de javihero
Ay, qué bien viene un esmaili a tiempo, ja, ja, ja
Comprobado: faltaba un esmaili. Lo decía de broma. Que alguien nos ofrezca el lujo de mirar nuestros relatos con lupa es lo que más nos motiva para escribir. Soy un pro-chapa y pro-pintura confeso. Me pareció una gran idea. Piqueras: si el trabajo ha de esperar por participar en el concurso de relatos quincenal, que espere ;-) |
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LaSacra dijo : Yo tengo dos miedos, no diría fobias. Una es la altura, a más de un metro lo paso francamente mal si no tengo algo seguro a lo que agarrarme. Y lo malo no es subir, que mirando hacia arriba, mal que tal se sube, lo malo es bajar que... mejor no pensarlo. Buenas, Sacra. Yo tengo también dos... digamos fobias. Una no la confesaré ahora, pues no conviene por lo del concurso de relatos (yo ya me entiendo, de momento). Pero la otra coincide con uno de tus temores: la de la altura. No sé si es tu caso, pero me produce angustia acercarme al borde de un precipicio, de un acantilado, de un espigón de piedra de cierta altura... me produce cierta angustia estar en un balcón o terraza muy alta, con una baranda de escasa altura. Temo precipitarme y caer. Pero ese nerviosismo me asalta igualmente si veo a otra persona acercándose al borde de un precipicio. Incluso me producen cierto malestar escenas de películas en las que los personajes están al borde del abismo, a punto de caer. Pero no lo considero una fobia stricto sensu, pues no influye ni altera mi vida y mi conducta, ni perturba mi convivencia con los demás. Curiosamente todo ello no me ocurre en el interior de un avión. Me encanta viajar en avión. (Puestos a confesar, me encanta viajar como sea: en avión, en barco, en tren... ). Déjame felicitarte de nuevo por tu primer puesto en el anterior certamen, y por tu acierto al proponer un tema tan interesante para este. Josep |