Incongruente, estoy de acuerdo contigo, me parece que los relatos que se suban al concurso deberían ser con las misma "maquetación" sobre todo para favorecer el anonimato y de si de paso te ayudamos, pues mejor.
Saludos.
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Regresando al tema de cómo subir los relatos para el concurso: no me parece la solución del bloc de notas una buena solución ya que (he hecho algunas pruebas) el bloc de notas no reconoce ni siquiera la "cursiva", ni la "negrita", le da igual 8 que 80, vaya; lo digo porque recuerdo (he participado sólo en dos concursos) un relato, Nacido en USA, que usaba la diferencia de color entre párrafos como un elemento literario más, o sin ir más lejos, Mr. Owens, que ha ganado la pasada edición, usaba la letra cursiva en la entrevista... Con el bloc de notas se pierde esto y no es poco. Opino que hay que elegir un tipo de letra y un tamaño de letra y poco más. Tampoco hace falta que los relatos sean en maquetación idénticos, sino que haya patrones comunes. Saludos. |
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cita de soloelsol
Estoy muy de acuerdo; el jugar con los colores, cursiva o negrita, etc puede tener su gracia siempre que no se estanque uno en el mismo formato estándar siempre (con lo cual se pierde el anonimato). Luego, a la hora de recopilar los relatos, se pueden perfectamente pegar todos, ahora sí, a bloc de notas, y quedan todos uniformes.Regresando al tema de cómo subir los relatos para el concurso: no me parece la solución del bloc de notas una buena solución ya que (he hecho algunas pruebas) el bloc de notas no reconoce ni siquiera la "cursiva", ni la "negrita", le da igual 8 que 80, vaya; lo digo porque recuerdo (he participado sólo en dos concursos) un relato, Nacido en USA, que usaba la diferencia de color entre párrafos como un elemento literario más, o sin ir más lejos, Mr. Owens, que ha ganado la pasada edición, usaba la letra cursiva en la entrevista... Con el bloc de notas se pierde esto y no es poco. Opino que hay que elegir un tipo de letra y un tamaño de letra y poco más. Tampoco hace falta que los relatos sean en maquetación idénticos, sino que haya patrones comunes. Saludos. La verdad es que me impresiona que haya gente que piense que hay demasiadas normas para participar, pero es un hecho objetivo que así ha sido en varias ocasiones con usuarios que tienen pereza de "dar el paso"... entonces, ¿pa qué añadir más normas? |
| Pues qué bien. Yo lo que pretendía era quitarme algo de trabajo en la web de escritores noveles y vosotros le dáis la vuelta a la tortilla y pensáis solo en el anonimato y lo bonito que queda un relato en cursiva. Buenoooo!!! Pues que siga el Histórico perico el de los palotes, padawans!!! como diría mi amigo Daniel |
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Yo no tengo el último Internet Explorer, sólo el Mozilla Firefox, y con éste último es imposible copiar nada de Word sin que el post de vaya al garete. Cuando hice lo de los colores fue porque me lo curré y pude subirlo gracias una persona ajena al concurso con otro PC, sino hubiera tenido que bajarme el IE más nuevo. De hecho, un forero probó hace poco que la única combinación válida para pegar un mensaje correctamente es word + IE nuevo, lo cual sigue sin ser muy práctico. Yo voto por dejarlo todo como está, ya que si el único problema que existe es poder copiar los relatos uniformes al histórico, todo eso se logra simplemente copiando la enteridad de ellos a un bloc de notas y recopiándolo y pegándolo luego donde sea. Si no, votaría por opción bloc de notas, que es la más sencilla y flexible para todos. |
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Retomemos este desaguisado. Cada día que pasa me tomo mayor conciencia de que en España se hablan tantas lenguas como españoles habemos. Voy a intentar ser más claro y explícito. Independientemente del trabajo que me estoy tomando, ayer copié los tres primeros relatos del concurso XXIV: Ariadna, El pequeño gnomo y Las campanadas. Los pasé directamente a mi block de notas. Una vez allí, sin tocarlos en absoluto, los "GUARDE COMO" en mi word que es word2007, por tanto se guardan con la extensión: .docx Pues, cuando he querido abrirlos, no se abrió ninguno de los tres porque me dice word: El archivo de formato XML "Ariadna".docx no puede abrirse porque hay problemas con el contenido. Esto ocurre en los tres casos. Le doy a cerrar y aparece un nuevo aviso: Word encontró contenido no legible en este archivo. Por tanto, quien considere que esta es la solución, lamento decirle que no es válida. ¿Alguien me sugiere alguna otra solución para que TODOS vosotros no tengáis el TRABAJO de tener que escribir con el mismo formato, eso sí, sin usar tabulación ni sangría alguna. A mí lo de la letra cursiva me es indiferente porque al unificar los formatos en word la cursiva desaparece. Si consideráis que la cursiva hay que mantenerla por la estética del relato, dadme una solución que no me complique la vida. Por supuesto que hay otra solución. Decidme que olvide definitivamente el Histórico y llorando lágrimas de cocodrilo sobre el hombro derecho de mi teclado, lo dejaré y utilizaré para otro de los concursos en el que participo. La ventaja que tiene ese histórico que no tiene el que se ha montado en bubok, es que en el de "escritores noveles" entran visitas externas a bubok y eso le da una panorámica más amplia, algo que entiendo nos interesa. Os leo Esto va por bizarro: |
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Ahora he cogido el relato Ariadna, lo copio, lo pego en cuaderno de notas. Lo copio de nuevo y lo pego aquí. El resultado es el que veis abajo: ARIADNA
Me presento: Soy un intento de escritor. Escribo sin ninguna continuidad. Realmente escribo poco. Lo contrarresto soñando mucho. Ésta es mi táctica por ahora. Afortunadamente a Ariadna la encantan mis palabras. Esas pocas letras que salen de la punta de mi bolígrafo fuertemente asido por mi mano llena de heridas nerviosas siempre destapan el tarro turquesa de sus elogios. A veces incluso apunta párrafos completos en su libreta de notas.
A veces me pregunto por qué Ariadna mantiene amistad con un don nadie como yo. Con cuestiones como ésta no hago sino darme otra excusa para creer que hay algo entre nosotros, que sin saber cómo atraigo a esa morena infalible. ¿Por qué me cuenta sus últimos romances o sus escapadas de siete días (siempre siete) a lugares exóticos mientras nos observamos y tomamos café? ¿Por qué a mí? Sí, algo subyace en su mirada azabache.
Antes he dicho que escribo poco y es verdad; pero no son las palabras exactas. Me cuesta tanto escribir que no consigo hacer más de lo que hago; ahora se acercan bastante a la realidad. Debo ser muy torpe o muy inseguro o cualquier cualidad peyorativa que se os ocurra que viene a cuento, el caso es que me resulta complicadísimo crear personajes sólidos y sufro y me desgarro los padrastros y acabo con un proceso diarreico agudo cuando lo hago. De verdad. Todo esto ya se lo conté a Ariadna; recuerdo que me escrutó asombrada y luego, recobrando su habitual compostura, dijo que a ella escribir le relajaba, que conseguía con las letras, que llenaban y llenaban archivos de ordenador sin remedio de continuidad, alejar de sí toda clase de energías negativas. Sí, energías negativas, no os engaño, os aseguro que esos dos vocablos tremebundos salieron por su boca.
Una tarde de primavera quedamos para cenar en una pizzería al día siguiente.
El día siguiente llega y unos veinticinco minutos antes de la cita ya estoy yo en la puerta de aquel restaurante italiano. Lo curioso es que no entro en Il paradiso della pizza (nombre bastante cursi, ¿verdad?), en cambio me acomodo en la cafetería que hay enfrente. Pido un café, y luego otros dos. Así, desbordado de cafeína, la veo llegar; miro el reloj: veinte minutos tarde (en su línea). En su libretita anota algo antes de entrar en la pizzería. No puedo negar mi sorpresa. Y entonces todavía va a mayores mi asombro cuando sé que no me levantaré para ir hasta donde ella ahora me espera. Pido un whisky doble. Y apunto cuatro tonterías en mi libreta de bolsillo (yo también tengo una). Tarda casi una hora en salir lo que me produce un placer muy personal, de ese tipo de gozo que nadie, aunque se lo trocees y despieces minuciosamente al explicarlo, puede comprender en su totalidad. Brindo con mi sombra, por entonces ya llevo cuatro dobles entre pecho y espalda. Su cara se me antoja triste, aunque está demasiado lejos como para asegurarlo. En la calle escribe unas notas justo antes de llamar a un taxi levantando su brazo haciéndose su silueta más perfecta y alargada en mis ojos excitados. El quinto whisky desata mi mano y borrajeo un par de párrafos.
Amanezco temprano. Y con resaca. Hay tres mensajes suyos en el contestador, a diversas horas de la madrugada recién pasada. En los tres Ariadna pone voz preocupada. Pregunta si estoy bien, y exige una explicación por el plantón de ayer. En esas tres parrafadas grabadas para la posteridad existen algunas frases interesantes, por lo que tomo nota de ellas.
Cuando llega me trata con desdén, parece interesada en mi habitación, curiosea descaradamente. En el momento que encuentra en un estante sus tres libros junto con varios recortes de periódicos que hablaban sobre ella, me pregunta si le tengo envidia.
Los días siguientes nos evitamos, al menos yo la evito: desconecto el teléfono y no salgo de mi apartamento. Nuestra relación ha llegado a un punto en que necesito desprenderme de su carga. Y tanto espacio ha llegado a ocupar dentro de mí que Ariadna y sus peripecias llenan folios como nunca antes. Me encierro en el salón, duermo en el sofá. Escribo y escribo. Procuro novelar, fantasear, pero es imposible; sólo puedo narrar realidad. No necesito más que lo que hago. Si alguien entrase por la puerta lo echaría a patadas.
Calculo que han transcurrido unas dos semanas. Nos seguimos evitando: ella no me llama, yo tampoco. Las hojas escritas aumentan como el agua recogida por un cazo bajo una gotera. Lentamente. Constantemente. Ariadna ya es más el personaje principal de mi novela que la buena amiga que fue o quiso ser.
¿Cuántas semanas pasaron? Quizá eran ya meses. Para mí el tiempo había perdido su significado y sólo era una excusa para mirar el reloj. Lo poco que duermo lo hago soñando con las palabras. Estoy enjuto y verde. Mis ahorros han desaparecido; y mejor no hablar de mis tripas, mis manos o de mi cabello ralo, ¡pero a mí qué, yo tenía ya mi primera novela terminada!... Poner el punto final a una primera novela… La felicidad.
De todas las editoriales a las que envié copia de mi novela, sólo Libros Z. respondió (la editorial más grande de esta ciudad, curiosamente). Me llamaron la semana pasada diciéndome que mi libro les había interesado y que se pondrían en contacto conmigo ayer con la respuesta definitiva. Mi teléfono no sonó ayer. Ni suena hoy. Como chocolatinas, una tras otra, aun a sabiendas de la diarrea posterior, para no desfigurar de manera irreversible mis dedos.
Tres días después, sin poder aguantar más, me encamino a las oficinas de Libros Z. Me zafo con habilidad de truhán de dos subordinados; y me planto en el despacho del jefe. «Hola, señor Editor, ¿ha leído usted mi libro Ariadna?» «Sí.», me responde muy serio. En su mesa veo mi copia. «¿Va usted a publicarlo?» «No.» «¡Joder!… Supongo que no sabe que su editorial me ha tenido en vela casi dos semanas esperando una contestación... » «Sí, lo sé, fui yo quien le llamó; la novela está bien pero han surgido una serie de problemas…» Excusas, no necesitaba excusas, me sobran las excusas así que señalando a mi libro, le dije: «Me devuelve la copia que les entregué. Gracias. Adiós.»
¿Seguimos este procedimiento? |
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1º ESCRITOS EN ARIAL 12", 2º ALINEACION 3º SIN EL USO DE SANGRIA, 4º INTERLINEADO SENCILLO. ¿Cual |
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Muy sencillo Zara. A mí no me parece una buena solución copiar y pegar desde el editor de textos porque esta web presenta incompatibilidades entre WOrd, open office, Mozilla y explorer. Vamos, que si fuese copiar pegar y saliese tal cual deseamos, perfecto, pero a mí nunca me sale como deseo un texto pegado con formato des de el editor de texto. El problema de las cursivas, si el escritor las considera imprescindibles las puede añadir después desde la misma ventana donde escribe el mensaje y listo. Para Incongruente lo que le llevará menos quebraderos de cabeza es que le peguemos los textos sin formato alguno, es decir, desde el bloc de notas. |
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Veras Vixa, yo entiendo poco de todo esto. Escribo mi relato en Microsoff Office tal y como he dicho y luego lo paso desde el explorer a uno de mis blogs. pero sin publicarlo, luego lo copio y lo dejo en el hilo de los relatos, siempre desde el explorer. He observado que así es como mejor queda y me resulta sencillo. A lo mejor es una tontería, pero asi lo hago y queda bien. |
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Zara, yo no uso ni Explorer ni Word, de hecho, en el portatil ni tan siquiera tengo instalado microsoft office y en mi caso pegar desde el editor solo me da quebraderos de cabeza. Yo sigo viendo que lo más sencillo es pegar los textos sin formato, que, de hecho, te requiere el mismo esfuerzo que el procedimiento que has estado realizando hasta ahora (en vez de pegarlo en blogger lo pegas en el bloc de notas y listo), pero olvidándonos de todos los problemas secundarios que genera la incompatibilidad de esta web con distintos navegadores y editores de texto. |
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[quote=Incongruente]
Retomemos este desaguisado. Cada día que pasa me tomo mayor conciencia de que en España se hablan tantas lenguas como españoles habemos. Voy a intentar ser más claro y explícito. Independientemente del trabajo que me estoy tomando, ayer copié los tres primeros relatos del concurso XXIV: Ariadna, El pequeño gnomo y Las campanadas. Los pasé directamente a mi block de notas. Una vez allí, sin tocarlos en absoluto, los "GUARDE COMO" en mi word que es word2007, por tanto se guardan con la extensión: .docx Pues, cuando he querido abrirlos, no se abrió ninguno de los tres porque me dice word: El archivo de formato XML "Ariadna".docx no puede abrirse porque hay problemas con el contenido. Esto ocurre en los tres casos. Le doy a cerrar y aparece un nuevo aviso: Word encontró contenido no legible en este archivo. Por tanto, quien considere que esta es la solución, lamento decirle que no es válida. ¿Alguien me sugiere alguna otra solución para que TODOS vosotros no tengáis el TRABAJO de tener que escribir con el mismo formato, eso sí, sin usar tabulación ni sangría alguna. A mí lo de la letra cursiva me es indiferente porque al unificar los formatos en word la cursiva desaparece. Si consideráis que la cursiva hay que mantenerla por la estética del relato, dadme una solución que no me complique la vida. Por supuesto que hay otra solución. Decidme que olvide definitivamente el Histórico y llorando lágrimas de cocodrilo sobre el hombro derecho de mi teclado, lo dejaré y utilizaré para otro de los concursos en el que participo. La ventaja que tiene ese histórico que no tiene el que se ha montado en bubok, es que en el de "escritores noveles" entran visitas externas a bubok y eso le da una panorámica más amplia, algo que entiendo nos interesa. Os leo Esto va por bizarro: |
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Pero, Vixa, al pegarlo desde el block de notas directamente en bubok: 1º: Sale lo que acabo de adjuntar en el post anterior. 2º: Si paso de word al block de notas y del block de notas a word, cuando lo hago a la contra: copio de bubok al block de notas y de allí a word, se organiza un tinglado enorme y o lo reparo todo o si lo cuelgo en el histórico, sale un churro. Supongo que alguien que entiende estas herramientas debe saber qué soluciónm darnos. |
Gracias de antemano por toda información.