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Muchas felicidades Teniente y tambien a los que te han seguido tan de cerca. Los relatos han sido, todos ellos estupendos, por más que lo intento no los mejoraré nunca, sea el tema cual sea. Y ahora hay un contrincante nuevo que viene dando guerra .... jajaja Bueno, leeros me ayuda a aprender. Así que eso me alegra. Os deseo a todos unas felices fiestas. Yo estoy dispuesta a recibir el año nuevo, por que para mí es como si fuera el primero. Un abrazo para todos. |
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Para Idelosan que dice: Relato interesante y bien estructurado, pero severamente estropeado por algunos errores graves y una trama algo vacía. Paso a enumerar algunos detalles que, en mi opinión, estropean mucho el texto: 1-Error tipográfico ya nada más empezar: "coloren" en vez de colores. 2-"Una maleta es todo mi equipaje y un miedo difícil de explicar porque no soy consciente de él" -> esta sola frase es terrible. Para empezar, está mal construida, porque si dices que una maleta es todo tu equipaje no puedes luego poner "y", y seguir enumerando cosas que correspondan también al equipaje. Porque si corresponden a otra cosa, entonces en esa frase faltan datos, o por ejemplo el verbo "tengo". Siguiendo con la frase, es imposible no ser consciente de algo y expresarlo, por lógica. Si es el propio narrador el que habla de sí mismo, no puede ir diciendo que siente cosas que no le son conscientes, porque si le fueran inconscientes entonces no las advertiría. 3-El tiempo de la narración está mal planteado. Se supone que el texto se compone de dos relatos, el de la niña en presente, lo que le sucede cuando la llevan a la clínica, y luego el de la niña en un futuro, narrando en pasado lo que vivió en su infancia. Sin embargo, vemos que en realidad lo único que cambia de un trozo a otro, a pesar de la evidente evolución psicológica que se le presupone a alguien desde los 8 años a la adultez, es el mero tiempo verbal empleado, viendo así en el trozo narrado por la niña el empleo de palabras como "exhaustivo", "quedo", "múltiples", metáforas como "maravillosa concha que forma la gran playa", etc que quedan del todo irreales en la narración de una niña de esa edad. Además, observamos un gazapo, y es que en la narración de la niña en presente pone "acaban de someterle a una operación del corazón (de aquellos tiempos)". ¿Aquellos tiempos? ¿Aquellos tiempos cuáles? ¿Cómo quedamos, habla en presente o habla bajo una sugestión hipnótica que le hace vivir recuerdos en presente pero siendo consciente de su carácter pasado y las diferencias respecto a la verdadera época presente? El primer error tipográfico lo vi nada más publicar el relato. A veces miro tanto que no veo lo evidente. Luego no quise editarlo. Me pareció insignificante. El relato comienza y termina siendo contado por una persona adulta que recuerda su niñez. Lo empieza en presente por que esos son los recuerdos que se esconden en su cabeza. Un niño se asusta cuando va a un lugar desconocido y a eso le llama miedo. Cuando digo que no sabía que era miedo es porque es de mayor cuando comprendes que aquello no era "miedo" simplemente, sino terror. No veo vacía la trama de un relato en la que se cuenta una experiencia semejante. Supongo que no te has visto nunca en una situacion así. Te aseguro que no hay vacío ahí, sino una gran gama de sentimientos contrapuestos y muy duros de vivir siendo una niña tan pequeña. Una pequeña maleta es todo su equipaje y además el miedo que no necesita ir en la maleta, lo lleva dentro. Eso significa esa frase. Todo lo que se cuenta de la niña no es la niña la que lo cuenta sino la mujer en que se convirtió que piensa en su experiencia, por eso puede explicar cosas que al vivirlas no las entendía. En fin, Idelosan, te agradezco los comentarios, lo digo sinceramente, porque sé que es un esfuerzo hacerlos. Pero creo que has leido de prisa mi relato o no lo has entendido, aunque entiendo que no te guste. Y además los tengo en cuenta. Felices fiestas para ti también. Un abrazo. |
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Igualmente, por alusiones, gracias a Bizarro. Lo cierto es que dude bastante a la hora de subir AK-47 al concurso, me dije a mi mismo que iba a ser controvertido y que mejor hablar de otro tema (.. será por las fiestas que se aproximan o yo que sé) Pero después pensé que hay que hablar de lo que hay que hablar y dejarse de milongas. En Ruando (o cualquier otro lugar similar) también es Navidad... |
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Felicidades a la Teniente que ha vuelto por sus fueros dándonos cera a los pobres y esforzados civiles. Soy muy parcial, lo sé, pero es que me encanta este tema. He estado dándole unas vueltas a la cabeza y creo que he encontrado más de una y más de dos razones a menudo para hacer de los niños los protagonistas de mis relatos. Niños reales o fantásticos, fuertes o necesitados de todo tipo de cuidados, crueles, duros, resistentes. A fin de cuentas humanos, a escala, pero humanos. En este certamen me ha gustado mucho ver cómo todos os habéis metido en ese mundo tan complejo y maravilloso que es el de los niños. Unos hemos recurrido a la propia experiencia para escribir una vuelta a los tiempos de la inocencia y otros hemos tomado a nuestros hijos, sobrinos o vecinos para que con su forma particular de pensar y de entender el mundo nos hayan inspirado. Inocentes y sabios capaces de interpretar un cambio en el viento mejor que la mayoría de los adultos. Crueles y supervivientes con una moral básica y animal. Corazones de miras amplias que no juzgan sino comprenden. Mentes vírgenes que se dejan enseñar pero que aprenden lo que ven. Lástima que lo malo de hacerse mayor es que dejas atrás esa manera tan especial de ver el mundo. Es un tema que me apasiona, perdonad lo cursi que me he puesto.
Estos son mis comentarios, ha sido duro votar esta vez pues la mayoría de relatos me han parecido muy buenos (al contrario que otros certámenes que fue duro por no saber a quién votar). Faltan los últimos porque no me ha dado tiempo aún a escribirlos:
- El ángel de mármol de Sta. Clara: Protagonista: un niño; escenario: el Apocalipsis. Un niño descubre que a su alrededor el mundo perece antes de desaparecer él mismo. Relato siniestro. Tiene un desarrollo que me ha parecido interesante pero que no queda claro si los objetos materiales siguen allí o el niño sólo los recuerda. Escrito de un modo sencillo y escueto. Bien. Faltan algunas tildes y comas, creo. - Otra infancia: Protagonista: una niña; escenario: su iniciación a la vida fuera de la protección materna. Convive internada con otros, es un renacer como la mujer que sería en adelante. El aspecto autobiográfico le queda bien ¿lo es?, si lo fuera no sería raro pues evidentemente todos hemos sido niños. Estilo aséptico y frío pero sin embargo emocionante. La reflexión final sobre la familia y las fiestas es muy adecuada para las fechas que vivimos. Lástima el chirrido que me da “too el mundo e güeno” (E.p.d. Manolo Summers). - Una vida con miga: Protagonista: Álvaro, un niño; escenario: la preiniciación con la decisión de abandonar su casa para ir a estudiar fuera. Me recuerda a “El camino” de Miguel Delibes. Me emociona por lo que vivieron tantos como por ejemplo mi padre. La forma de dejar ver al final la resignación y a la vez la confianza en el criterio del adulto está muy bien. Bien escrito pero a veces da más la sensación de estar enumerando pros y contras que de estar contándonos una historia. - El invitado de Adrianópolis: Protagonista: un joven drácula (con minúscula voluntariamente, hay tantos); escenario: iniciación a las mentiras y hechos discutibles por parte de su hermano. Muy bien contada la manera de tensar las relaciones entre pueblo dominante y dominado a través de su príncipe y el príncipe destronado. Bajo mi punto de vista el verdadero protagonista es el hermano pequeño que va descubriendo la vida y sus misterios, incluido el dolor y el miedo, que observa e interpreta. Muy bien narrado y estructurado, buen ritmo que se pierde un poco por el diálogo un poco desorganizado de los personajes dentro de la biblioteca. Muy interesante la historia que, de haber sido posible que ocurriera, ésta habría sido una buena manera de empezar. - AK-47: Protagonista: Thomas; escenario: iniciación traumática como niño soldado. Después de ser testigo de la muerte de sus seres queridos y algunos más pasa a formar parte de la guerrilla. Tema no por tópico menos desgarrador. Narrado con distancia y una cierta asepsia parece atropellarse un poco a si mismo hecho tras hecho. Bien escrito en general. - Detalles: Protagonista: María; escenario: el cambio. Ella trata de explicarse las cosas a través de sus ojos que quieren ya dejar de ser niños. Explicado en pequeños bocados, así es como pasan las cosas en la mente de los pequeños. Sugiere mucha ternura en la relación de la niña con el mundo. Muy bien escrito aunque la división en capítulos podría haberse evitado. - Buscando un futuro: Protagonistas: dos niños solos; escenario: el abandono (¿dónde están los servicios sociales?). Relato tierno y triste a la vez. Bonito si dejas de pensar en la existencia de pederastas al acecho. Bien narrado pero con un algo de artificialidad en los diálogos de los niños con el hombre de las pompas, las respuestas de la niña parecen de película de los cincuenta doblada por adultos. - Para no preocuparnos…: Es el mío, posiblemente no me habría votado. Tiene ese punto de autobiografía que mezcla hechos de mi propia infancia con hechos de las de mis hijas. Me gustan los niños a los que se les puede hablar como si fueran mayores, por eso incido en la sobriedad de la niña frente a la locura de los padres. - Pesados abrigos como cadáveres: Protagonista: Carla; escenario: su mundo de comprensión hacia los adultos. Relato de nuevo muy tierno y, aunque escrito con distancia, bastante entrañable. Sobre todo la preocupación recíproca entre los dos protagonistas. Fácil de leer, te atrapa. Buen ritmo de principio a fin que te permite leer del tirón sin prisa y sin pausa. - Ópalo negro: Protagonista: niña forzada a asesinar; escenario: también iniciación. Ella vive marginada en su propio pueblo hasta que se ve forzada a asesinar para huir de su condición de esclava. Nueva interpretación del tema niños soldado. Bien escrito pero se me hace un poco de bola al principio. El final es, sin sorpresas, lo que te van dictando desde casi el primer párrafo. Personalmente tanta diosa, guerrera y antepasada con nombres extraños me parece que eran innecesarias |
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Aquí las últimas pasadas a limpio para que se entiendan porque... ¡AAAAARGH! Al revisar mis notas (manuscritas, claro, por eso no las entiendo) he descubierto que invertí las posiciones al votar de “Nacido en Usa”(le di cinco en vez de tres) y de “Le lien”(le di tres en vez de cinco), mis cincos parecen treses y viceversa, menos mal que no habría afectado al resultado final. Lo siento por y para los autores.
- “Time is on my side”: Protagonistas el Tiempo y el niño ¿son el mismo?; Yo diría que el escenario es la mente humana. Claro y sin falsas retóricas, me parece muy bien escrito y lo he leído del tirón sin problema ni cansancio alguno. La historia me parece dura y desgarradora aunque con moralina al final. Las palabras que resultarían malsonantes están muy bien encuadradas dentro del relato desde el primer párrafo por lo que no suenan mal. - La niña que conoció a Koji Kabuto: El escenario es en parte la soledad y la iniciación (también, es curioso como nos hemos ido hacia allí casi todos). Bien escrito aunque se hace un poco largo el comienzo. Personajes muy bien construidos y muy bien descrita su interactuación. Entrañable. - Estampa otoñal: Realista y siniestro. A pesar de lo corto que es se hace largo, no se si es por cómo está escrito o por el tema en si. El ritmo está un poco lento, creo. - “Le lien”: Protagonista una niña y su huésped del más allá. Escenario, la reencarnación consciente (tema que siempre me ha interesado desde que vi “El cielo puede esperar” hace aproximadamente mil millones de años y que se ha visto en el cine bastante). La niña está muy bien tratada y la acción bien desarrollada. Se lee muy bien y capta la atención desde el primer párrafo. Muy bien escrito. Pulcro y tierno. Se ve “oficio” (al leerlo, salvo por los detalles francófonos, me parecía estar ante un R2 o un Oniria). -Nacido en “USA”: Protagonista un niño muy cabreado. Escenario: búsqueda de respuestas y atención. Narrado de un modo bastante interesante que le aleja del tópico. Bien escrito, aunque si no hubiera existido el recurso de diferenciar visualmente con colores los momentos, quizá habría sido un poco lioso. Bueno, lo mismo es una tontería pero, me recuerda a “El ruido y la furia” de Faulkner en el uso de los cambios de punto de vista (recurso que utilicé yo en otros dos relatos (qué original soy ¡snif!)). A pesar de leerse bien hay un momento hacia la mitad del relato que se me hace bola.
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Breves comentarios:
- El ángel de mármol de Santa Clara. El estilo consigue crear la atmósfera que pretende. No termino de ver clara la historia. - * Otra infancia. Este relato parece basado en una experiencia real de la autora. Rezuma sinceridad y verisimilitud. Es tierno, sensitivo, narrado con estilo correcto y de forma que atrapa. Fallo: a ratos el lenguaje pierde el tono infantil, pues a pesar de estar narrado por una persona adulta debería de haber mantenido expresiones de una niña de 8 años, y, en la primera lectura, los tiempos desorientan un poco, aunque luego se comprende. - ** Una vida con miga. Entrañable historia que recuerda a un hecho vivido por el autor. Estilo claro y sencillo, con tono apropiado que envuelve. Fallo: el desenlace queda algo plano, falto de sorpresa, en apariencia, pues tiene más fondo del que se capta en su primera lectura. - El invitado de Adrianópolis. Tiene un ritmo sincopado que dificulta, a ratos, su lectura, aunque está bien escrito. Historia con escenarios y nombres originales. Fallos: parece más un cueto que un relato, demasiados personajes, y eso despista, pierde algo el tono infantil entre tantos sucesos y resulta largo para lo que cuenta. - AK-47. Muy bien narrado en su conjunto. Consigue adentrarte en la historia con imágenes visuales. Fallos: recuerda demasiado a los reportajes sobre guerras en el Tercer Mundo y eso le resta originalidad. Estaba entre mis favoritos. - Detalles. Pulcro, sencillo en su estilo y forma. Fallos: falta algo más de contenido, mayor sorpresa final. - Buscando un futuro. Mío. Encuentro de soledades, donde la pompa es la magia del deseo y resta importancia a la tragedia de los niños. - Para no preocuparnos. Relato llano, que hace sencillas las cosas y sentimientos cotidianos de una niña observadora que añora su pasado en el campo. - ***** Pesados abrigos como cadáveres. Interesante relato, bien planteado y escrito, con personal estilo y manteniendo el tono infantil, a pesar de estar narrado por un adulto. Deduzco que la trama radica en el sentir del tío y en la actitud de la niña, en sus encuentros llenos de intensidad en un ambiente cotidiano y, aparentemente, normal. - Ópalo negro. Bien trabajada la leyenda dentro del mismo relato, y éste en su conjunto. Mantiene el interés, pero resulta muy largo para su contenido, para el resultado final. - ***Time is my side, o el niño Tiempo. Interesante el tiempo como protagonista del crecer y el estar del niño, como realidad de su propia realidad, como eje de la vida que ordena las cosas desde la infancia y lo sabe y le cabe todo. Tiene ritmo y mantiene el tono infantil. - **** La niña que conoció a Koji Kabuto. Bien escrito. Historia triste, interesante, envolvente, deja patente el sentir infantil más hondo. Parece un hecho vivido por su autora o por un allegado. - Estampa otoñal. Relato con muy buen fondo. Me gustó su lectura y el título, que dice mucho de su contenido con una ambientación simple. Fallos: creo que falta mayor trabajo en su contenido, que está escrito en poco tiempo. - Le Lien. Bien escrito. Fallos: su tono romántico resulta ser más de adultos que infantil, y se excede, para mi gusto, en tópicos de terror y suplantaciones. - Nacido en USA. Bien escrito. Forma original. Fallos: su contenido me parece demasiado agresivo, inspirado en alguno de los sucesos ya conocidos de USA, y eso le resta originalidad al contenido.
Fuera de concurso.
- Destino reptante. No está mal escrito. Fallos: demasiado horror para un tema sobre niños, pierde el tono infantil, creo que encajaría mejor en otro tema de adultos. |
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Vaya, Gloria, ya me he quedado en dos ocasiones entre tus favoritos, a ver si para la próxima vez. Te comentaré que el relato surgió a partir de una nota que tengo en mi perfil de Facebook; se trataba de una entrevista entre un funcionario del TPI y un preso acusado por los crímenes del genocidio ruandés, de hay el tono un tanto seco, ya que se trataría del relato contado por el funcionario. |
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Pelagio, la verdad es que tu relato me gustó y de repente me recordó algo que ocurre en Sierra Leona que hubiese dado para un relato mucho más impactante, pero no me atreví a escribirlo por resultar demasiado parecido. En Sierra Leona muchas veces capturan a los padres, secuestran a los niños, los hacen pasar por el proceso que tu dices y luego les obligan a matar a sus propios padres en una especie de rito de iniciación. Cuando leí tu relato me acordé de eso y me planteé escribirlo, pero al final tiré de fondo de armario, ya que esa fue la única idea decente que se me ocurrió y me parecía demasiado cercana a la tuya. |
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Vixa: Sierra Leona, Ruanda, Tailandia, Camboya......en fin, la lista es demasiado larga. Tienes razón, ocurren sucesos como el que relato en AK-47 en muchos países. Ciertamente es el lado más oscuro de la niñez, algo que debería remover los cimientos de nuestra hipocresía y echarlos abajo. Desgraciadamente no es así... no será así por mucho que nos empeñemos. Emartians: Lo triste de todo ésto es que una historia como ésta ya nos parezca tópica. |
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Qué buen tema, Bizarro, qué buen tema. De hecho Vlad Tepes podría ser considerado uno de los primeros defensores de la Europa Occidental contra el avance otomano; en ése ámbito podría ser comparada su figura (salvando las distancias) con la del rey Felipe, convertido en adalid de la cristiandad contra los turcos. |
Enhorabuena, Teniente. ¡Otra vez ganadora!
Por otra parte, gracias a todos los que me votaron (Una vida con miga)
Y gracias a Idelosan por los comentarios, aunque discrepo mucho muchísimo con lo que has dicho. Un niño de doce años no es un niño, o no es infancia, o... bueno, déjalo anda