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Gracias por los comentarios Bizarro, Ernie y los demás que os los habéis currado, voy a intentar yo lo mismo. -¿Quién se opone a las deducciones de Sherloch H.? La historia me resultó bastante divertida pero quizá por lo inusual en ese personaje. Tiene un problema a mi parecer que le resta fluidez en la lectura, y es que el ritmo en la parte de diálogo resulta un poco escaso. Por otro lado, me costó saber de qué cosa pringosa estaban hablando hasta el final. En cierto momento pensé que era una caca del perro, en otro que se trataba del propio perro aplastado. No sé quizá no lo leí como debía ser leído. No lo voté. -El perro de sus ojos: La historia está bien llevada y tiene buen ritmo. Me resultó de una gran intensidad. Quizá habría ganado si la señora además de tener un perro imaginario hubiera tenido un detective también fruto de su mente. Me gustó bastante. Fueron mis dos puntos. -Renunciamos a todo menos a la victoria: La historia no me parece de detectives sino encuadrada en la investigación periodística (¿estoy diciendo una obviedad o acaso una tontería?). En el ritmo tiene, desde mi punto de vista de no profesional (me refiero al mío no al del autor, por supuesto), un bajón sobre la mitad y se retoma cerca ya del desenlace. Salvo algún pequeño matiz está bien contada y escrita. A mi ese tema me gusta y últimamente he leído bastante sobre él así que me gustó suficiente aunque no la puntué. -Años setenta en la ciudad que fue: La historia me resultó bien encuadrada en el tema pero un tanto fantasiosa. Sobre todo el final que resulta un poco irreal dentro del tono realista de crónica que tenía el relato al principio. Empieza muy bien pero va perdiendo el hilo y al final, para mi, se va todo a paseo con los gritos que nadie oye en la cárcel. Sorry. No lo voté. -La lilas: La historia muy bien pero un tanto tópica, aunque reconozcamos que en este tema caer en el tópico es bastante fácil. Bastante bien utilizado el ritmo. También me gustó aunque tiene algunas expresiones que habría cambiado por no entrar en el tono del resto del relato ( aunque, bien mirado, un buen "romper el culo" a tiempo te saca de la monotonía y enfatiza bastante). Los personajes me gustaron, bien definidos. Me gustó aunque no lo votase. -Peluso: Es cierto que no toma el tema de lleno, pero al fin y al cabo es una investigación. La historia muy buena, con una descripción del ambiente también muy buena. Creo, desde el punto de vista técnico, que tiene demasiados "entonces" y "en ese momento". Se podrían haber eliminado la mitad de ellos. Vamos, eso creo yo. El final es bastante siniestro lo que creo que hizo que me gustara más. Fue mis cuatro puntos. Voy a ver si doy de cenar a mi jefa. Luego sigo. |
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Aquí parece que sólo lees tú. Porque si lees bien, verás lo que quiere decir desestimar, y lo que viene luego. Parece que sólo has leído la primera definición. He estado reflexionando sobre tus palabras, Bizarro, y más atrás dijiste que habías dedicado mucho tiempo a hacer comentarios de los demás, casi o más del que habías dedicado a escribir tu propio relato. Es por ello por lo que creo que es justo que tu relato también sea comentado -pues apenas lo ha sido- al menos por mí, pues hago pocos, la verdad sea dicha. Así que allá vamos. Espero y deseo que sea una crítica constructiva, o al menos esa es mi intención.
El cadáver reincidente
La segunda frase dice: Hacía deporte, casi compulsivamente, desde algunos años atrás ¿Casi? ¿Cuánto le faltaba? Nada, parece ser, porque luego nos dice: observaban que se había vuelto supersticioso, o quizá religioso Con lo cual nos está explicando un cambio de personalidad o de hábitos del personaje que ha sucedido últimamente. Por lo tanto, el casi sobra, a mi parecer, porque no casi ha cambiado, ha cambiado.
El segundo párrafo comienza de la misma manera que el primero. Éste empieza así: Claudio era más viejo Y el segundo, así: Claudio besó discretamente Es del todo innecesario repetir “Claudio” de nuevo, si no se pone el nombre se entiende perfectamente que se habla de él, y si se incluye se hace el texto repetitivo.
En ese segundo párrafo nos cuenta lo siguiente: cruzó el jardín de la vivienda, iluminado por los agresivos focos de la científica. La casa parecía estar siendo constantemente fotografiada. La casa era como el cadáver de una modelo. A no ser que se entiendan la casa y el jardín como un solo ente, lo que en realidad se nos quiere decir es que lo que estaba iluminado no era el jardín, sino la casa. Porque a continuación de decir eso, nos dice que “la casa parecía”, “la casa “era”… Además, vuelve a ser repetitivo.
Luego aparece el detective Pazos, de repente, de una manera brusca. Se nos habla de él como si ya hubiera aparecido antes en el relato. En una película queda bien, pero en una obra literaria no, pues debe existir más narración ante la ausencia de imágenes.
Más adelante, el texto narra lo siguiente: Los agentes salieron de la habitación agachando la cabeza como si les hubiesen pillado haciendo algo malo, a modo de saludo. ¿Agachar la cabeza a modo de saludo? Se agacha la cabeza para evitarlo, como la mirada.
El siguiente párrafo nos cuenta que El cadáver de José Cadalso estaba tirado en el suelo, arrugado como una araña consumida por el fuego. Si una araña está consumida por el fuego, no queda de ella ni las cenizas. Quizá en la mente del escritor, al construir esta metáfora, estaba la imagen de la típica travesura de niños, consistente en quemar una mosca o una araña con un mechero, que cuando sin llegar a prenderla del todo, quedaba muerta, por el efecto del calor de esa llama. Cuando una araña queda muerta, es verdad que queda arrugada, con sus patas contraídas. Quedaría, así pues, mejor esa frase de la siguiente manera: “arrugado como una araña consumida por el calor del fuego”, entendiendo aquí consumida por gastada, como más pequeña, que no por extinguida, que es lo que en realidad se nos dice en el texto al no existir aquella apreciación.
Luego el relato discurre de una manera bastante buena. Muy bien narrado lo del cadáver de Lucía Monegro en el río, de una manera profunda.
Más adelante aparece esto: Oyeron los gritos sobre las 23:30. Creo que debería evitarse escribir en números, quedando más correcto hacerlo en letras
Después nos encontramos con la narración de lo que había sido José Cadalso, y de cómo había perpetrado la violación de Lucía Monegro. Aparece un error cuando nos dice: Perdió el cuchillo durante el forcejeo y tuvo que agarrar una silla oxidada, que pertenecía al mobiliario abandonado por la empresa durante el desahucio. Había golpeado a su víctima con la silla hasta matarla y la había metido en el maletero de su coche, olvidándose de limpiar los restos de sangre en el suelo cubierto de polvo. No se percató de que tenía la cara llena de arañazos Nos dice lo que pasó, luego lo que había pasado, y de nuevo lo que pasó. Si “tuvo que agarrar una silla” para inmediatamente decirnos que “había golpeado a su víctima con la silla”, nos hacemos una pregunta, o varias: ¿Cogió la silla con la que ya había golpeado a Lucía Monegro? ¿La golpeó antes de coger la silla? ¿La golpeó con la silla y luego la volvió a coger? Evidentemente sólo la cogió una vez, pues utilizó la silla como arma ante la pérdida del cuchillo, entonces, esto está mal escrito. Aunque ya sabemos que todo esto había pasado, en estas frases se debería haber utilizado un mismo tiempo verbal, o “fue” o “había sido”
No resulta creíble que le den unos ansiolíticos sin receta, por mucho que prometa llevar al día siguiente una de su médico. No se nos dice que conoce al farmacéutico o algo por el estilo, de ahí lo poco creíble que resulta esto. Sin embargo, siendo partidario de aplicar la inocencia y de hacer un ejercicio de lector, podemos imaginar que ya le conoce del barrio de hace tiempo y asunto resuelto.
Luego nos cuenta esto: Fue fácil de atrapar y fácil de encerrar, aquel asesino torpe y llorón, aquel yuppie remilgado y feo. A mi entender, estas definiciones de cómo y qué es el tipo deberían aparecer al principio del relato, cuando aparecen casi al final. De tratarse de una novela de doscientas páginas, por ejemplo, nos encontraríamos con algunas de estas novedades casi terminándola de leer. Esta tardanza aleja al lector de lo que ha estado leyendo, un distanciamiento hacia lo leído, pues al no existir estas narraciones de estas características concretas del personaje, todo lector se va imaginando ya algo o se va fabricando unas de manera inconsciente, que luego no son.
El final está bastante bien resuelto, con soltura, leyéndose bien, de una manera amena y hasta cercana.
Bueno, esto no ha sido más que mi modesta opinión. Y el menda se va de fin de semana. Hasta el domingo a la noche o hasta el lunes. Pasarlo bien. |
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Lamentablemente no consigo un minuto para pararme a hacer los comentarios en condiciones, por lo que comentaré de momento los que voté: Renunciamos a todo menos a la victoria. A través de diálogos se nos introduce en los últimos momentos de Durruti, con muy buen ritmo narrativo y demostrando una excelente documentación y ambientación. El único problema es la excesiva condensación de los datos expuestos , problema debido sin duda al esfuerzo por ajustarse a las 1400 palabras. Flora duerme en el bosque. Buen relato, bien narrado y sin errores apreciables. El ritmo narrativo es un tanto irregular y le falta mayor caracterización a los personajes. Una vez más las 1400 palabras juegan una mala pasada al relato, haciendo que la historia se precipite al final y quede un tanto injustificada e irregular. Tarde de concierto. Un relato original con juego de palabras, previsible al final, pero no por ello menos ingenioso. En este caso no buscamos al asesino sino que lo conocemos desde el principio y se nos enseñan las consecuencias. Un relato de crimen perfecto. Su mayor pega es que no justifica demasiado los motivos del asesinatos quedando los personajes de la víctima y asesino un poco desdibujados. Las Lilas. Este relato tiene una buena presentación y nudo, pero en realidad no existe desenlace. Tiene una excelente caracterización de los personajes pero falla en el desarrollo de la narración. La sensación final que queda en el lector es que se trata del inicio de un relato sin terminar de desarrollar. Una buena introducción para un relato mucho mayor. La resolución del caso Worthigton Este relato no tiene introducción empieza directamente en el nudo de la acción. Está muy bien narrado con gran un excelente ritmo y muy buenas descripciones de las acciones. Se trata de una parodia de las típicas historias de Poirot. Su problema es que los personajes no terminan de funcionar para quien haya leído a Agatha Christie. Poirot se convierte en un inocente hombrecillo y el criminal termina triunfando. Una venganza de un lector insatisfecho pero que sufre el problema de aquellos relatos que colocan al malo como protagonista y, además, vencedor: "No consigue identificar al lector con el protagonista y, por tanto, te aleja del relato. Es realmente difícil construir un personaje malvado protagonista y con el que empatice el lector. Un saludo, Juan Carlos |
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JCBoiza, gracias por tu comentario. Los celos del director lo impulsan al asesinato del contabajista que lo engaña con un bailarín de la ópera berlinesa, dado su carácter soberbio y egocéntrico. Con esos calificativos y actitudes, creo que justificaba sus personalidades y el asesinato. Si no ha quedado claro, será mi culpa. |
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No es que no quede claro, gloriapaniagua, sino que hubiese mejorado el relato, siempre desde mi punto de vista, extendiéndose más en la explicación de las emociones de esos personajes y como les llevan a decidir sus actitudes. De todas formas, este es el problema habitual de casi todos los relatos del concurso donde se utiliza una trama compleja; en 1400 palabras no hay espacio para profundizar en las motivaciones y normalmente se acaba describiendo los hechos de forma demasiado directa. A mi personalmente me resulta bastante complicado y en muchos relatos termino pecando de falta de caracterización. Un saludo, Juan Carlos
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Perdón olvidé poner estos comentarios que andaban por mi pc. -Pruebas falsas: Esta historia me pareció muy interesante. No tengo idea alguna de cómo hacerlo pero las paradojas temporales me gustaría poder explicarlas en mis escritos. Me parece bien escrita con la suficiente sencillez como para no cansar ni resutar pesada en ningún párrafo. Fué mi cinco. -Tarde de concierto: La historia bien aunque la trama me resultó un poco cogida por los pelos. No obstante la atmósfera de pareja acabada y de soledad convivida (si se me permite la expresión) me parece que está tratada con acierto. Fué mi uno. -Flora duerme en el bosque: Historia muy interesante pero con un final metido un poco a capón. Lo de "es usted mi padre" me chirrió y quizá ensombreció un poco la impresión que me estaba dando al leerlo. El diálogo inicial, lo siento, me pareció un poco artificial. No lo voté. -El cadaver reincidente: La historia muy buena, bastante cinematográfica. El desarrollo me pareció sencillo y claro. Fue mi tres. -Ratas: La nota que escribí al margen al leerlo es descriptiva de lo que me sugirió el tema, puse: "Frío". La historia dentro de que no le falta originalidad no estaba muy bien llevada, quizá porque es demasiado evidente todo casi desde el primer párrafo. Técnicamente me pareció muy bien. No lo voté. -La resolución del caso Worthington: Historia buena, clara y concisa. No me gusta el tópico del malo confesando en el último momento antes de ejecutar su venganza (007). Técnicamente me parece que el exceso de adjetivos y recarga expresiva hace que la lectura resulte pesada. No lo voté. -Don José Luis (l.Vázquez): Es el mío, me divertí escribiendolo para ese actorazo homenajeado. Esta vez busqué la concisión y la expresión más sencilla posible sin faltar al lenguaje que se utilizaba en la época de la que se trataba. Espero que os divirtiera al menos. Eso es to..., eso es to...eso es to...do amigos. |