Buenas tardes. Me presento. Soy Raúl y nuevo en esto.
Observo, por lo visto en los foros, que ya os conocéis muchos de vosotros y que seguramente tenéis muchos datos unos de otros (todo lo que internet permite que nos conozcamos).
Aún a riesgo de ser absolutamente ñoño, a falta de algo mejor que hacer y con la terrible sospecha de que todo esto ya lo tenéis muchos de vosotros hablado, conversado y sabido, me gustaría plantear cuál o cuales son vuestros libros de cabecera; cuál es esa obra, a veces finita y a veces tocha, que os gusta tener cerca, consultar para lo que sea y releer en horas muertas párrafos que recordaréis siempre.
Sé que es difícil lo que planteo, incluso a mí mismo me cuesta, pero si me pusieran una pistola en la cabeza o me mandara un juez a la sombra en una penitenciaría sin biblioteca, en fin, si tuviera que escoger, elegiría cualquiera de Cortázar, tal vez Rayuela, que es más largo y da más de sí para tan larga condena. O cualquiera de relatos, o más bien cualquiera de Cortázar.
Espero que os interese el tema. De lo que estoy seguro es que va a costar que discutamos sobre esto tanto como por lo de Milenium y Larsson.
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Yo te acompaño en tan dura tarea desde el 1 de junio. Se suele llamar también aburrimiento crónico, ya no te llenan las cosas que pensaste siempre que harías si tuvieras unas buenas vacaciones (en concreto yo no puedo hacer más que leer y leer, el grifo que gotea, los pomos de las puertas, etc. al no tener una fecha límite para repararlos no lo hago, únase que soy padre soltero y gasto el tiempo entre clases y desplazamientos...). |
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Transcribo las palabras del censor que se encargó de valorar la obra previamente a su publicación: «De todos los disparates que el lector que suscribe ha leído en este mundo, éste es el peor. Totalmente imposible de entender, la acción pasa en un pueblo imaginario, Castroforte del Baralla, donde hay lampreas, un cuerpo Santo que apareció en el agua, y una serie de locos que dicen muchos disparates. De cuando en cuando, alguna cosa sexual, casi siempre tan disparatada como el resto, y alguna palabrota para seguir la actual corriente literaria. Este libro no merece ni la denegación ni la aprobación. La denegación no encontraría justificación, y la aprobación sería demasiado honor para tanto cretinismo e insensatez. Se propone se aplique el SILENCIO ADMINISTRATIVO.» La fuente es la wikipedia. Suscribo completamente la valoración de este señor. La saga/fuga debe ser el mayor disparate de la historia de la literatura. PD: Como veis, vuelvo a la carga, no sé por cuanto tiempo, pero vuelvo.
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cita de bhavnika
Boris Vian es uno de los tipos más originales con los que me he topado en cuanto a sus argumentos. Quizá no escriba excesivamente bien, o las traducciones que han caído en mis manos no han sido lo suficientemente buenas, pero es un auténtico maestro en la forma de transmitir sensaciones como violencia, asco, miedo e incluso risa. Desde luego no es un autor que te deja impasible.
Me he pillado la hoja roja y la espuma de los días. Ya te contaré…
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cita de bhavnika
Boris Vian es uno de los tipos más originales con los que me he topado en cuanto a sus argumentos. Quizá no escriba excesivamente bien, o las traducciones que han caído en mis manos no han sido lo suficientemente buenas, pero es un auténtico maestro en la forma de transmitir sensaciones como violencia, asco, miedo e incluso risa. Desde luego no es un autor que te deja impasible.
Me he pillado la hoja roja y la espuma de los días. Ya te contaré…
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Trata pues La saga/fuga de JB de la mitología local de una población concreta (Castroforte del Baralla), estructurada disparatadamente y llena de despropósitos continuos. Sin embargo, esta estructura y contenido disparatados no están reñidos con la lucidez más fascinante que podamos imaginar en un fabulador, en este caso, don Gonzalo Torrente Ballester. Así, los habitantes autóctonos (nativos) de Castroforte -en contraposición a los godos, que son los españolistas que ocupan los cargos principales y el funcionariado en esta ciudad durante la posguerra de la España franquista-, están convencidos, por ejemplo, que su ciudad es la capital de la quinta provincia de Galicia, la provincia de Castrofuerte, de la que son capital política y administrativa. Asimismo están convencidos que el pueblo de al lado, Villasanta de la Estrella, sabotea desde misteriosos ministerios de Madrid cualquier medio de Castroforte para delatar su existencia. Por ejemplo, varios eruditos hicieron las pruebas pertinente a las reliquias de la santa del pueblo y desmontaron su antigüedad. Cuando Belalúa va a Madrid a una convención de periodistas, en sus credenciales no especifica la procendencia y lo achaca en principio a un error, pero posteriormente constata que nadie de sus colegas conoce Castrofuerte y por supuesto todos se ríen de él cuando dice que es la capital de la quinta provincia gallega. Tampoco Castroforte aparece en los mapas , piensan los castrofortinos, porque la conspiración Villasantina llega “comprar” a los topógrafos encargados de hacer los mapas, cuando en realidad la ciudad estaba flotando ensimismada en el aire cuando se realizaron las susodichas mediciones topográficas. Otros nativos están convencidos de que todos los godos pertenecen a un cuerpo de policía secreta creado específicamente para controlar los movimientos insurgentes de los castrofortinos, que se vienen repitiendo desde los tiempos del (hereje bajomedieval (¿cátaro?)) Obispo Bermúdez. |
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cita de raulcamposval
cita de bhavnika
Boris Vian es uno de los tipos más originales con los que me he topado en cuanto a sus argumentos. Quizá no escriba excesivamente bien, o las traducciones que han caído en mis manos no han sido lo suficientemente buenas, pero es un auténtico maestro en la forma de transmitir sensaciones como violencia, asco, miedo e incluso risa. Desde luego no es un autor que te deja impasible.
Me he pillado la hoja roja y la espuma de los días. Ya te contaré…
Vale, ya me dices y los comentamos. |
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Otra de las creencias de los habitantes nativos de Castrofuerte es la leyenda que narra las peripecias de la llegada de las reliquias de Santa Lilaila de Éfeso (el santo cuerpo iluminado), las cuales llegaron por mar a tierras castrofortinas, hacia el año 1000, y con ellas, las lampreas al río Mendo, peces cuya recolección y pesca será, en unas ocasiones, la mayor fuente de ingresos de la localidad y, en otras ocasiones, la única. El control de dicha explotación pesquera es el origen real de las disputas entre las diócesis de Tuy y Villasanta por el control del río Mendo (bueno, siempre siguiendo al profesor Bendaña). Sin embargo, los godos también aceptan, cayendo sin preocuparse en contradicción, que poco después de ser fundada la ciudad hace 4000 años por Argimiro el Efesio, se fundaron diversas pesquerías de lamprea en una incipiente aldea de Castrofuerte, y que esta fue la razón por la que Celso el Romano conquistó y arrasó la ciudad, apropiándose de la explotación de las pesquerías. ¿Las lampreas vinieron en la plena Edad Media junto al Santo Cuerpo o ya estaban allí desde siempre? Lo más lógico serán pensar que estaban allí desde siempre, pero cuando acontece el robo de las reliquias, el río se queda huérfano de lampreas, para sorpresa de nativos y godos. |
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El ensimismamiento y levitación de la ciudad de Castroforte se produce cuando todos los castrofortinos, tanto nativos como godos se enfrascan en una discusión concreta y permanecen preocupados por el mismo fenómeno o circunstancia o acontecimiento de interés para la población. Así, por ejemplo, el Poncio, tras descubrir por Belalúa que la ciudad vuela por los aires en ciertas circunstancias, se preocupa terriblemente de que haya una tormeta que ponga a “toda” la población en guardia. Sin embargo, cuando el Poncio se entera de que los nativos andan revueltos tras la llegada del profesor Bendaña desde EE.UU., Belalúa lo tranquiliza diciéndole que el hecho en sí de la vuelta del profesor sólo afecta a la mitad más o menos de la población y que por ello no hay peligro. Belalúa será el único personaje de la novela que juegue con dos barajas, es decir, que siendo nativo, traicione en cierta manera a los suyos y apoye ciertas tesis de los godos (no en vano ocupa la silla del traidor Lancelot en la Tabla Redonda), si bien en otras ocasiones, sus acciones sirven para que los nativos ganen algunas batallas concretas. Por ejemplo, apoyándose en la traición que es contarle al Poncio los vuelos de la ciudad, Belalúa le dice que deje hacer y pensar a los nativos lo que quieran con respecto a las leyendas de la ciudad (que sobre todo el poder eclesiástico, es decir, el cura don Acisclo, quiere erradicar), para que no se preocupen en demasía y Castroforte empiece a volar por los aires indefinidamente o quizás ya de manera definitiva. |