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Foro para escritores de Bubok

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cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009

El oficio de escribir

18 de Septiembre de 2009 a las 21:10
Cesare Pavese fue un notable escritor y poeta italiano. Entre otros libros escribió El Oficio de Vivir. Tomándolo como punto de partida hoy abro yo aquí un nuevo tópico de discusión que titulo El oficio de escribir. Sirva esto como introducción. En días próximos me lanzaré a fondo.
emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 15 de Octubre de 2009 a las 10:34
Ok, amigo, es que en esto de la literatura fantástica estoy pez.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 17 de Octubre de 2009 a las 15:01
   El cuadro es hermoso. Hace muchos años mantuve una corta correspondencia con Alejandro Núñez Alonso, un buen escritor de novelas históricas; quizás
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 17 de Octubre de 2009 a las 15:01
   El cuadro es hermoso. Hace muchos años mantuve una corta correspondencia con Alejandro Núñez Alonso, un buen escritor de novelas históricas; quizás te
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 17 de Octubre de 2009 a las 15:01
   El cuadro es hermoso. Hace muchos años mantuve una corta correspondencia con Alejandro Núñez Alonso, un buen escritor de novelas históricas; quizás te suene
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 17 de Octubre de 2009 a las 15:16
   El cuadro es hermoso. Hace muchos años mantuve una corta correspondencia con Alejandro Núñez Alonso, un buen escritor de novela histórica. Quizás te suene Benasur de Judea, su personaje principal. Me dijo que siendo un adolescente, él iba al museo del Prado y se fijaba el algún retrato, y luego, se pasaba toda la mañana buscandole novia o novio en algún otro cuadro. A mí me pareció fascinante, sobre todo, por la inusual combinación de placer secreto y arte consagrado que tenía su costumbre. Y empecé a hacerlo yo, pero, a mi manera. Yo imaginaba a los personajes pictóricos que emparejaba practicándo sexo a lo bestia. En mi línea. El caso es que el cuadro que nos has propuesto me lo ha recordado; es una mujer saludable, delgada y con una morbosa mirada masculina. Como sus pómulos. Ah; una última cosa; la arquitectura mental se consolida no más tarde de los doce años, que es cuando comenzamos a tener recuerdor cronológicamente coherentes. En realidad, a partir de entonces, cambiamos muy poco. Un saludo.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 19 de Octubre de 2009 a las 13:17

El americano Terry Goodkind ha escrito La Espada de la Verdad, 14 libros de fantasía épica. Ha vendido en 20 idiomas más de 10 millones de ejemplares. Cada volumen cuenta una historia en la que se resuelve los principales conflictos, aunque los personajes y sucesos de toda la serie se relacionan. Con el nombre de Legend of the Seeker, La leyenda del buscador, se ha llevado a la TV el primer libro. Esta es la sinopsis del relato alabado en este foro:

Tras derrotar por separado a quienes intentaban destruir el velo que divide de la tierra de los vivos el dominio de los muertos, Richard y Khalan siguen combatiendo a un nuevo adversario, también temible. La Sangre de la Virtud, un grupo de fanáticos contrarios a la magia, se ha unido a las fuerzas vencidas por Richard y Khalan. Sin saberlo, son meros peones de un terrible mal procedente del Viejo Mundo, un dominio sellado mágicamente miles de años antes. Richard, Khalan y sus aliados deben enfrentarse ahora al poder combinado de dos mundos: el Viejo y el Nuevo.

emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 19 de Octubre de 2009 a las 19:11

¿Sabías que hay un "best-seller" de hace unos años llamado "La joven de la perla" de una tal Tracy Chevalier? En él la autora imagina la historia de la joven con el pintor.

Yo lo leí y ni fu ni fa pero ahí está el dato.

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 22 de Octubre de 2009 a las 23:21

Hoy va de anécdotas. En cierta ocasión pidieron a una inspectora de enseñanza no sé si primaria o secundaria dijera qué pensaba acerca de la disciplina en los colegios. Y respondió que la disciplina era necesaria hasta que el alumno disciplinado comenzaba sin ella a comportarse como se quería que se comportase. Sólo entonces se la podía relajar. Sólo entonces, cuando ya no hacía falta castigar al alumno para que hiciese lo que nosotros queríamos que hiciese, cuando ya él lo hacía por iniciativa propia sin que nadie se lo ordenase.

A menudo se ha dicho en este foro que la gente lee o deja de leer tal o cual obra porque le gusta o no le gusta: primero les atrae y luego la leen de un tirón. No estoy de acuerdo. Les gusta la obra porque alguien quiere que les guste. Se nos ha impuesto los gustos. No se nos deja en libertad de escoger nuestras lecturas. André Gide fue un escritor francés y premio Nobel. Al parecer era homosexual. Escribió libros notables. Dominaba muy bien el idioma. En Corydon, uno de ellos, hablaba francamente de su condición desviada. En Francia se vendía en edición de bolsillo y a precio discreto todos sus libros excepto Corydon,  que sólo se había editado en edición de lujo y a cuatro veces el precio de los otros. Con lo cual tenía muy poca difusión y 'gustaba' a muy pocos. Muchos leían y encomiaban las otras obras de André Gide y pocos leían Corydon. Sin actos de fuerza, con el precio y la encuadernación, las autoridades, los poderes reales, manejaban la opinión publica, disuadían de leer Corydon a la gente ordinaria. A esto lo llamaba ingeniería social el ideólogo Marcuse. Obligar a la gente a hacer algo sin imponérselo, convenciéndola de que lo hacía por propia voluntad.

Está sucediendo con todos los Millennia y los La Espada de la verdad que como por arte de magia seducen a las nuevas generaciones de ciertos lectores. Con una campaña bien montada se los convierte en éxito de ventas. Se las convence a ellas de que leerlo es lo in, de que tienen en las manos una joya literaria, y ellas lo compran y lo leen y traga y lo declaran joya literaria. Porque de nuevo a los que mandan, al poder dominante, les conviene que no pensemos en nuestros verdaderos problemas, en nuestra insatisfacción con la vida que se nos ofrece, a que se nos obliga, y para ello fomenta la lectura de personajes irreales y seudo aventuras que nada tienen que ver con la realidad.

Así se explica que 'guste' tanto bodrio absurdo y nocivo, tanta aberración.

Antes en el pasado se nos dominaba con la fuerza bruta, con la razón de la fuerza; ahora hemos incorporado al ser el dominarnos, ya no esperamos a que se nos domine, nos dominamos, hemos aceptado el ser dominados.



idelosan
Mensajes: 1.311
Fecha de ingreso: 6 de Noviembre de 2008
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  • 23 de Octubre de 2009 a las 0:54
cita de cerinto
Hoy va de anécdotas. En cierta ocasión pidieron a una inspectora de enseñanza no sé si primaria o secundaria dijera qué pensaba acerca de la disciplina en los colegios. Y respondió que la disciplina era necesaria hasta que el alumno disciplinado comenzaba sin ella a comportarse como se quería que se comportase. Sólo entonces se la podía relajar. Sólo entonces, cuando ya no hacía falta castigar al alumno para que hiciese lo que nosotros queríamos que hiciese, cuando ya él lo hacía por iniciativa propia sin que nadie se lo ordenase.
A menudo se ha dicho en este foro que la gente lee o deja de leer tal o cual obra porque le gusta o no le gusta: primero les atrae y luego la leen de un tirón. No estoy de acuerdo. Les gusta la obra porque alguien quiere que les guste. Se nos ha impuesto los gustos. No se nos deja en libertad de escoger nuestras lecturas. André Gide fue un escritor francés y premio Nobel. Al parecer era homosexual. Escribió libros notables. Dominaba muy bien el idioma. En Si le grain ne meurt, André Gide y pocos leían tanto bodrio absurdo y nocivo, tanta aberración. Antes en el pasado se nos dominaba con la fuerza bruta, con la razón de la fuerza; ahora hemos incorporado al ser el dominarnos, ya no esperamos a que se nos domine, nos dominamos, hemos aceptado el ser dominados.



Vaya disparates va soltando este hombre, cada vez se luce más. Parece que el mundo de Cerinto es muy pequeño, tan pequeño que se complica la vida con teorías más rebuscadas que las que pretenden probar la existencia de Dios pero que en realidad no explican nada, porque no hay nada que explicar. Se ve que en su pequeño mundo cerrado con vallas electrificadas no tienen cabida LOS LECTORES A LOS QUE LES GUSTE LEER FANTASÍA. Mucho intento rocambolesco de hacer filosofía, sociología y psicología veo yo ahí, pero si no hay manera de que entre en esa cabeza de hormigón armado que EXISTEN LAS DIFERENCIAS INDIVIDUALES y que no todos somos rancios realistas empedernidos más cerrados que la prisión de Alcatraz, no habrá manera de que nadie tome más en serio a este hombre que al adivino de la esquina de la calle. Si esas teorías absurdas (que me huelen a una sorprendente rabia y mala baba, por no decir envidia) fueran ciertas, tal vez yo debería haberme leído Millenium, lo cual no me interesa lo más mínimo. Menos aún me interesa el TOSTONAZO que representa para mí toda la por Cerinto llamada "ALTA LITERATURA" (el Quijote, mismo, o prácticamente todo lo que escribían los autores de la España del "siglo de oro") esa que precisamente es la que intentaron endosarme en el colegio, o "La Espada de la Verdad" esa, que no sé lo famosa que será pero yo paso de leerme 14 tomos para una sola historia. Cerinto, tu ve soltando paridas ve, pero luego no te extrañes que la gente nos cabreemos al darnos por aludidos en tus PAJAS mentales como pobres corderitos con el yugo al cuello. Tu haz de gurú de la verdad si quieres, pero entérate de que con tus teorías universales nos estás faltando al respeto a todos e insultando nuestra inteligencia.
carlosmaza
Mensajes: 3.029
Fecha de ingreso: 16 de Noviembre de 2008
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  • 23 de Octubre de 2009 a las 8:58

No sigo en detalle las discusiones que hay en los foros y deduzco, por la respuesta de Iván, que ya ha habido sus más y sus menos con Cerinto. En eso no me meto, que sois más jóvenes y me podeis dar un sopapo si me meto en medio.

En todo caso, creo que entiendo lo que Cerinto quiere decir pero no comparto sus conclusiones. La literatura está dirigida por editoriales, empresas que quieren ganar dinero con la cultura, nada que sea censurable por otra parte ya que estamos en una sociedad liberal y capitalista. Para conseguirlo hacen grandes campañas publicitarias, manipulan la opinión pública, etc. Eso ya lo sabemos, igual que hacen todos los poderes sobre el ciudadano.
Visto eso me parece equivocado pensar que la sociedad occidental se mueve exclusivamente por el binomio manipuladores-manipulados. Los supuestos manipulados, dentro de la oferta que reciben, saben elegir lo que les gusta. Hay grandes campañas publicitarias que han terminado en fracaso y al revés. A mí los libros de fantasía no me atraen pero veo que a muchos jóvenes sí (incluidos todos mis hijos) y me parece excelente que gusten de la literatura, aunque no sean obras malditas ni minoritarias, hay lectores para todo. Deja a la gente vivir y divertirse con lo que quieran, Cerinto, tú has elegido qué prefieres leer, los demás que hagan lo mismo, sin descalificaciones.
beledra
Mensajes: 91
Fecha de ingreso: 31 de Marzo de 2009
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  • 23 de Octubre de 2009 a las 11:25
Siento no haber respondido a tiempo, pero no suelo pasarme muy a menudo por los foros.
El resumen de la saga Vorkosigan es bueno, pero ha destripado como 8 libros jajajaja
En cuanto a la Espada de la Verdad.... no es una gran obra, ni siquiera entre la obrs de fantasía, yo me la leí y es lo que me parece. Es adictiva, eso sí, pillas el libro y no lo sueltas, pero la historia en si misma es bastante normalita, sin sorpresas. Y a quien busca aventuras de magia y espadas les tiene contentos. Cuando yo busco algo que me permita distraerme y no pensar, leo ese tipo de literatura.

Cuando quiero lectura de ciencia ficción o fantasía de las que necesitas pensar, y además estar atento a los detalles, pues leo a George R.R. Martin, Larry Niven, Frederic Pohl, Poul Anderson, etc.

Cada uno tiene sus gustos y sus preferencias que no deben intentar ser puestas por encima de las opiniones de otros. Cada uno a lo suyo y todos felices, sin hacer juicios de valor sobre la literatura que leen los demás.

Personalmente disfruto de los libros considerados "mediocres" en anteriores opiniones, y ésa es la literatura que escribo. Mi novela, que pretendo sacarla en diciembre aquí en bubok es una historia de misterio, sin quebraderos de cabeza filosóficos. ¿Es baja cultura porque no intenta cambiar la sociedad? Puede, pero yo me lo pasé en grande escribiéndola, y de momento, mis "correctores" (que son amigos y familiares y por ello su opinión es extremadamente parcialista) están contentos con la historia, les ha gustado.
Si a otros no les gusta, pues que no lo lea, aceptaré críticas de todos tipo con una mínima educación... Mientras no me escriban e-mails de amenaza de muert, todo tiene un límite. XDDD
emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 23 de Octubre de 2009 a las 19:26

Amigo Cerinto, ya te estás canteando otra vez, no me extraña que te contesten de esa manera.

De todas maneras Iván, macho, aún no estando de acuerdo con Cerinto no creo que debas hablar así del puñetero siglo de oro.

El Quijote es un gran incomprendido por culpa de la lectura en el colegio, francamente no creo que los dieciséis años sea la edad adecuada para leerlo, ni los veinte. Tampoco para leer "La regenta" o "La familia de Pascual Duarte", "Pedro Páramo" etc.

Pero eso no quita que no sean la madre de todas las literaturas existentes y por existir, junto con Dickens, Tolstoi, Mann, Wilde, Poe, Brönte, García Márquez, Vargas Llosa, Faulkner, Kafka, Dostoievski, Fuentes, Lessing, ¿sigo?.

Te respeto Iván (aunque sé que no te importará demasiado) por muchas cosas desde hace tiempo pero me siento mal por lo poco que haces por leer "realistas recalcitrantes" u otras cosillas insignificantes que van firmadas por los arriba mencionados y algunos otros. Si, ciertamente la literatura fantástica de ahora no me va, es más, te diría que no me gusta nada pero hay joyas fantásticas de hace unos años que merecen la pena bastante.

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 24 de Octubre de 2009 a las 12:59

"Todo está dicho, pero como nadie escucha, hay que repetirlo cada mañana." Son palabras de André Gide, que en sus novelas, obras de teatro y textos autobiográficos analizó a fondo los esfuerzos del individuo que quiere realizarse. Para muchos, Gide fue una gran figura de las letras francesas y también una de las más discutidas y probablemente el escritor que más influyó en la juventud de entreguerras.

Nació en 1869 en París. Su padre, Paul Gide, enseñaba jurisprudencia y descendía de hugonotes de Cévennes. Su madre, Juliette Rondeaux, de funcionarios jurídicos católicos. Se lo educó en el más estricto puritanismo y estudió en la École Alsacienne y en el instituto Henri IV.

Pronto se apasiona por la literatura y la poesía, y a los veinte años escribe en la revista escolar y conoce a Pierre Louÿs, a Paul Valéry y a Stéphane Mallarmé. En 1891 publica su primer libro, 

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 25 de Octubre de 2009 a las 16:32

Todo apunta a que las autoridades, las gentes que gobiernan una comunidad, se toman muy en serio lo que los gobernados leen o dejan de leer. Ayer dije que un año después de la muerte de André Gide, el Vaticano, las autoridades religiosas, la gente que maneja el sentimiento religioso de los otros, puso en el Índice sus obras; cosa que no hubiera hecho de serle indiferente que se las leyese o no. Y les hubiese sido indiferente de no creer que lo que uno lee lo afecta. Afecta a su modo de pensar y de sentir. Leer no es inocuo. Ponerlas en el Índice significaba advertir a los católicos del mundo del peligro que sus almas corrían caso de caer en la tentación de leerlas. De pasada se les daba a entender que incurrirían en el disgusto de esas autoridades si a pesar de la advertencia lo hacían. Y dado que según algunos el hombre es un animal de costumbres, la advertencia y velada amenaza surtían efecto: mucha gente se abstenía de leer a Gide. No porque lo conocieran y les disgustase lo que él escribía, sino porque alguien les decía lo que tenían que hacer y ellos obedecían.

Cuentan que en el Irán, cuando Jomeini mandaba, quisieron algunos que se divulgara en el país el cine, más de lo que hasta el momento se lo había divulgado, a lo que él se opuso terminante; mas después de que algún consejero le mostró el buen instrumento de adoctrinamiento que el cine era, él mudó pronto de aviso y recomendó lo que antes había rechazado. Vio el justo valor de propaganda que el instrumento tenía. Con el cine se podía formar la opinión.

¡Y para qué hablar de la censura! Mussolini la impuso, y Franco, (con él no se podía leer sin peligro Ruedo Ibérico) y Hitler hizo quemar en la plaza pública los libros de Thomas Mann y de tantos otros. Recordemos la película Fahrenheit 451. Debe el nombre a que justamente a esa temperatura arde el papel. Transcurre la trama en una sociedad que ha prohibido el leer y encarcela y destruye a todo aquel que en su casa esconde libros, pues el nuevo orden impone vivir con la tele y sin ellos.

Con todos estos ejemplos quiero apoyar la idea de que las autoridades -entiendo por ellas los dueños del poder real- siempre han querido controlar lo que se lee, para facilitar el gobierno, para que los gobernados les coman en la mano. De ahí a suponer que hoy las autoridades fabrican los éxitos de ventas y no el gusto del público, no hay más que un paso. No estaría mal, cuando leemos algo, preguntarse: ¿por qué me gusta (o me disgusta) esto que leo? De hacerlo con sinceridad, buenas sorpresas nos llevaríamos. Ya lo dijeron los antiguos latinos, tras traducir lo inscrito en el templo de Apolo: Nosce te ipsum! ¡Conócete a ti mismo!

salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 25 de Octubre de 2009 a las 17:36

   Resulta curioso, Cerinto, que acabes tu reflexión con una frase tan profunda y poderosa; "conócete a ti mismo". Y es curioso porque, aparentemente, descabalaba el rumbo lineal que le habías dado al texto. Aparentemente. La censura, antes torpe, porque era débil, y ahora refinada, porque es fuerte, se ha reconvertido en un ente policefáfilo dedicado a crear gustos y opiniones. En lo nuestro, la escritura, en un repugnante labotarorio de best-sellers. Pero te falta algo ¿qué hacemos nosotros? ¿Los que intentamos ser escritores? Y sólo hay un camino posible para llegar a ser requerido por los carniceros de esos laboratorios-editoriales; conocerse a uno mismo. Ser una voz diferente. Dejarse un buen reguero de sangre cada vez que escribimos. Apestar a sincerdad. Y no creas que es sencillo. Pero acertaste Cerinto, jusamente, al final. Es totalmente cierto lo que has dicho. 

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 15 de Noviembre de 2009 a las 13:23

Insistiré en lo apuntado más arriba, a saber, que los poderosos, la clase dirigente, condicionan el gusto, incluso el gusto literario, de los gobernados. Pensar que somos libres y actuamos movidos por el libre albedrío, es pensar equivocado. Sin descanso, se nos condiciona hasta la médula. En primer lugar, ya desde la cuna se nos ha condicionado, de modo que al llegar a la edad supuesta adulta, profesamos los gustos y valores que entre todos, -nuestros padres y familia inmediata los primeros, a los que siguen el entorno social más próximo, los educadores, los medios de comunicación, la TV y el cine, incluso el cura de la parroquia-, se nos ha ido inculcando. Por eso he dicho que vivimos en la ilusión de que al alcanzar la mayoría de edad, digamos los 18 años oficiales, partimos de cero y empezamos a pensar y sentir por nuestra cuenta. Falso y refalso, pues cargamos con todo el bagaje que con nosotros traemos. Dije también que se nos condiciona sin descanso. Así es. Tendemos a creer ingenuos que sólo esporádicamente y cuando dejamos algún resquicio desguarnecido, los poderosos citados, la clase que nos dirige, se ocupa de condicionarnos, cuando cabe decir que se dedica a ello las 24 horas del día, que ese es su cometido, gobernarnos a la mayoría, porque de que sigamos la pauta que ellos nos marcan, depende su misma existencia. Hasta aquí he hablado yo. Dejaré ahora que lo haga el dramaturgo Bernard Shaw. En fecha ya tan lejana como 1906 publicó su The apple cart, El carro de las manzanas en buen español, y en él se ríe de la pretensión democrática de que el pueblo se rige por sí mismo. El gobierno del pueblo, -sí, hay que gobernarlo, como a cualquier otra agrupación de personas-, para el pueblo, -también, faltaría más-, pero no por el pueblo, porque sería cosa imposible dado que cada miembro de él piensa diferente. Y luego sostiene que en las democracias no nos gobiernan los gobernantes que el pueblo elige, sino quienes están detrás de ellos, a saber, el poder económico. En resumen, nos gobiernan los ricos. Y los ricos se han dado cuenta de que hoy, con los medios de comunicación de masas, no hace falta la Inquisición, los autos de fe, las ejecuciones públicas y en general los modos brutales con que antaño se nos gobernaba; eso es cosa del pasado ya ido. Hoy se nos gobierna sutilmente, -sutilmente porque ido de la escena el tosco garrote, se consigue hacernos creer que somos libres y nadie manda en nosotros-, mediante el adoctrinamiento incesante a través de la omnipresente pantalla pequeña, y en menos grado la Prensa y el cine. Nosotros mismos hemos metido en el hogar, antiguamente sagrado y sede de la vida privada, a nuestro enemigo. Se ha dicho en el foro que se vende el Millennium porque da dinero; o dicho de otra forma, se lo ha publicado y difundido porque se vio en él un éxito de ventas. Con su gusto, -previo-, el público crea el éxito, -posterior. Es al revés. Con la campaña publicitaria bien estudiada, -hoy, que incluso los psicólogos deciden en que lugar del local y a qué altura en los anaqueles han de vender mejor sus productos las Grandes Superficies-  se condiciona el gusto. Porque -y no es la razón menor- se gobierna más fácilmente a la gente si se la mantiene ignorante y torpe, si se la disuade de la reflexión, si se la embrutece, en suma. De ahí que la literatura embrutecedora, todos los millennia que en el mundo son y serán, junto con las Agatha Christie y Corin Tellado del pasado y del porvenir, sea más ensalzada y fomentada que cualquier otra que haga pensar. Y, ciertamente, la literatura que hace pensar es mejor que la que embrutece. ¡Faltaría más!

jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
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  • 16 de Noviembre de 2009 a las 0:07
¡Caramba! ¡Hasta donde puede llegar la teoría de la conspiración!

De modo que la saga millenium es literatura embrutecedora y se ha publicado para podernos mantener en la ignorancia. Pobre de mí, yo que creía que, entro otros motivos, S.Larsson escribió sus libros para denunciar la presencia de apectos obscuros de la sociedad sueca (filonacismo) y el maltrato que muchas veces reciben las mujeres.
Vaya, y yo, ignorante de mí, pensaba que lo que había llevado a unas impresionantes tiradas de los libros Larsson había sido su éxito entre los lectores. Descubro ahora - y así aprendo, claro - que no. Que se elaboró una campaña premeditada, maquiavélica e inteligente para que esos libros tuviesen mucha aceptación y los leyese mucha gente, que de ese modo se embrutece y se mantiene en la ignorancia. Menos mal que hay hilos como este en los foros de bubok que nos iluminan.

¡Venga ya! ¿Y me podéis decir que tienen en común Corin Tellado y Agatha Christie? (hablo de su obra literaria, claro, no de su anatomía).

En fín, que no cuela. Al menos en mi caso. No me lo creo.

Josep
jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
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  • 16 de Noviembre de 2009 a las 0:08
He entrado en este hilo por curiosidad. No le he leído todo (mantengo todavía cierta cordura), solo los últimos "posts". Después de enviar mi comentario anterior, quiero añadir que el Quijote puede leerse perfectamente a los quince años. Y tiene páginas con una prosa hermosísima, que disfrutas. Aunque tenga algunas partes que puden resultar algo pesadas. Puede ser una lectura adecuada para las vaciones de verano de un joven estudiante. Recuerdo mis veranos de jovencito. Dutante las vaciones del cole me leía muchos libros. Otro largo y clásico que recuerdo con placer fue la traducción en español del padre Isla de las Aventuras de Gil Blas de Santillana.
No diagáis que a los quince o diez y seis años no es edad para leer esto aquello... ¡Es la mejor edad para leerlo todo!
Josep
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 16 de Noviembre de 2009 a las 16:47

También a comienzos del siglo XX, el dramaturgo irlandés Bernard Shaw estrenó la obra titulada Major Barbara. Major Barbara es una Mayor de la Salvation Army, el Ejército de Salvación, que se niega a tomar el dinero que su padre le ofrece para salvar a la congregación a punto de desaparecer por falta de fondos. Rechaza ella el dinero porque su padre es un millonario que se ha enriquecido fabricando y vendiendo armamento. Ella quiere enseñar a los pordioseros el camino de la salvación; le interesan sus almas. El padre comienza demostrándole que no se puede salvar el alma de nadie si antes no se le ha salvado el cuerpo; si mediante los bienes de este mundo, la riqueza, que permite el bienestar, no se ha dispuesto a la gente para pensar en el otro; porque la moral es privilegio de ricos, de acomodados; de quien tiene asegurada la satisfacción de las necesidades primarias. El pobre bastante tiene con tratar de comer cada día y no morirse por falta de techo y abrigo. Luego la convence de que, pese a su actividad moralmente condenable, él hace el bien, porque gracias a su dinero, ella, miembro de la clase pudiente, puede ocuparse de que los otros, los miserables cuya salvación ella busca, aprendan a ver el mundo como ella lo ve. Y él renunciará a ganar el dinero que ahora le ofrece y que gana fabricando armamento, cuando la sociedad, debidamente alimentada toda ella y desaparecido el apremio de la supervivencia elemental, le exija que deje de hacerlo. Mientras tanto...He pensado en lo que en este foro se discute. La gente dejará de leer mala literatura, dejará de tragar tele basura, cuando ella misma exija que no se le ofrezca. Cuando satisfecha el hambre corporal, se haya civilizado y refinado, porque también lo que algunos llaman 'alta cultura' es privilegio de la gente acomodada. No se puede esperar que alguien haya leído al ruso Lermontov y le guste, o juzgue con acierto el Millennium de Larsson, si nunca ha dispuesto del ocio reflexivo que la hartura permite, ni en su casa ha visto nunca otros libros -si ha visto alguno- que los de Marcial Lafuente Estefanía o los de la serie negra de Agatha Christie. La tesis de B.Shaw es que el bien y el mal sociales no son el producto de mentes perversas individuales, sino el resultado inmediato de haber mantenido menesterosa a la nación y por ende ignorante y embrutecida. Alguien hace el mal -el mal, en general, lo menos bueno- porque en toda su vida no ha conocido otro ambiente que el de la escasez y la brutalidad. Predicar contra el mal individual es perder el tiempo; el mal dejará de existir sólo cuando, debidamente alimentada, la sociedad como un todo lo quiera. En líneas generales y sin ahondar, el argumento parece aceptable. Sin embargo, y dejando a un lado el hecho de que el fin nunca justificará los medios, la necesidad de alimentar a la nación para civilizarla nunca será razón suficiente para hacerla verdugo de otras, pensar que el pueblo, la nación en su conjunto, aun satisfecha, es capaz de distinguir entre el bien y el mal y de imponer libremente el uno o el otro, es idea romántica, porque como ya he dicho, incluso en las sociedades dichas democráticas, todo viene de arriba, como venía en los regímenes absolutos mas crudos. La diferencia es que hoy ya no se impone a la población un credo cualquiera -un pensamiento políticamente correcto cualquiera, la ignorancia y el embrutecimiento- por medio del hambre descarnada y brutal, sino por otros procedimientos mucho más disimulados y sutiles..


cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 18 de Noviembre de 2009 a las 11:54
 

Algunos de los que leen este foro dudan de que el ambiente influya en la mentalidad de las personas y de que esas personas sean más o menos felices como consecuencia de él. No parecen creer que el ambiente en que vivimos genera desequilibrio emocional. Que nuestro modo de vivir enloquece, vamos. Y no parece importarles un pimiento. Para ellos, nadie es responsable de los males individuales; simplemente, cada uno tiene buena o mala suerte en lo que le ha tocado, como la lotería. Unos nacen con estrella, otros, estrellados. Pues no, yo creo que gran parte de los males que todos padecemos tienen origen social. No diré que se los deba a una confabulación intencionada y consciente de una persona o un grupo, no llego a tanto, (aunque todo es posible), pero sí a que en bloque el modo de vivir, la mentalidad, favorece a unos pocos en detrimento de los demás. El pasado verano se han cumplido 50 años de la aparición en escena de la francesa Brigitte Bardot. Con esta ocasión, se ha entrevistado a quien la lanzó, Roger Vadim. Y se ha publicado dos fotos, la del antes y la del después de la actriz. El antes, los años 50, una joven, jovencísima, guapa, si se quiere. La de hoy, un monstruo, horrible, arrugada, gorda, angustiada. El tiempo, la vida que ha llevado, no la ha perdonado. Alguien ha dicho: el rostro que a los 50 años muestres a los demás, contará tu vida. En este caso, ha resultado ciertísimo. Su descubridor, el mencionado Vadim, ha contado que cuando la conoció -él estaba ya en el espectáculo- pensó que allí había madera y le dijo: ponte en mis manos y haré de ti la mujer de los sueños húmedos de todos los hombres. Pensé: he aquí al desnudo el proxeneta, chulo, macarra, maquerau, como se lo quiera llamar, de los finos, de la beautiful people, de los ricos. Ofrecer en el cine a la propia esposa (porque el Vadim desposó a la Bardot) para despertar los sueños húmedos de los hombres del planeta, es un ejemplo claro de venta sexual de tu mujer. Lo dicho, no un proxeneta de barrio, sino uno de burguesía. Pues bien, BB fue el espejo y modelo en que se miraron todas las jovencitas de los años 50. Todas las jóvenes de entonces se peinaban y vestían y pensaban como se peinaba, vestía y pensaba -a través de la pantalla- ella. A través de ella, los que estaban detrás modelaron a incontables jóvenes. Pero ella enseñaba la mala vida, y por lo tanto hizo el mal.


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