Quizá yo sea aquí la única pelín paranóica, pero cada noche, después de cenar y meterme en cama, lo primero que hago es mirar mi "tanteador" de descargas (el único importante; el partido de la compra en papel ya lo doy por perdido). Así que me siento como si jugara en Bolsa: he invertido 2 años de mi vida (con dichas y desdichas por culpa del jodido libro) y ahora, diariamente, miro si mis acciones suben o bajan.
Desgraciadamente, hace mucho que las mías están paradas.
Suerte:
Teniente Ripley
P.S. Creo que a esto se le llama pensar en voz alta...