Estaba en Miami Beach, como turista despistado, consultando en mi smartphone la temperatura y si haría bueno para ir a la playa... o era mejor retozar en la habitación del Hotel Palmeras.
No entendía una papa del inglés del Forecast así que me aventuré a mirar por el balcón.
Nublado. Pero con calor. ¿Llegaría a despejar?
Vale, me decido a salir. No he viajado 12 mil kilómetros para escuchar el hilo musical de la cama vibradora o deleitarme con aquel programa de Miami TV.
Dado que estoy a dos calles de la playa, me decido directamente por usar unas bermudas largas y unas chanclas Palmeras'. Sunglasses... of course!!!
Llego a la playa estilo Miami Vice, pero sin chaqueta blanca ni cacatúa. Solo, con mis chanclas, gafas y bermudas.
Piso la arena. Dada la hora, a la gente aún no le ha dado por pegar fuerte a la arena. Pero de lejos, veo una plataforma que hace a la vez de chiriguito y disco pub. Es un círculo o escenario montado en plena playa estilo Disco Pub... pero al aire libre.
Me acerco y veo una pareja bailando y un par de chicos solitarios.
Me siento en la barra pero no me decido a pedir nada.
Luego, miro la plataforma de lo que parece una gogó bailarina loca.
Tiene un estilo muy techno de bailar house.
Me quedo mirando a la chica bailar. Luego me levanto y doy unos pasos por la pista. Me muevo un poco y sudo con el calor.
Entonces escucho la dulce voz chillona de la chica gogó que me habla desde su plataforma.
Hello, hi, hello, hi...
La miro y me acerco a ella en lo que "intenta" ser una danza de cortejo.
Hola, ¿qué tal todo por aquí? Bonito día.
La chica sigue bailando y diciendo de vez en cuando frases sueltas. Luego yo le pregunto cuáles son los mejores sitios para ir en Miami Beach. Me contesta que aquí y allá.
Ya hay más intimidad entre nosotros y le pregunto por donde suele ir y qué suele hacer a diario... What do you do for a living?
Total, me dice que ella lo que le gusta es ir a Pubs. Discos. Bailar mucho. En eso emplea su tiempo. Ni que decir tiene que su cuerpo es escultural.
Nos hacemos amigos y nos dirigimos a un local de moda Disco Pub más serio que simplemente bailar en la playa.
Yo ahora visto más formal, obvio. Ella está espléndida, no hay dudas.
La música y el DJ atronan todo y nos confundimos entre los demás dancers... eso sí, no perdemos nuestra complicidad.
Luego de bailar y bailar, me dan las tantas de las horas y me despido de la chica.
Tenemos nuestros números y quedamos como amigos.
Justo al llegar al hotel, estalla la tormenta que refresca el ambiente en Miami.