Aventuras y desventuras de Juan Morales
Su familia, «los Curretes», como muchas otras de la zona, se dedicaba a criar ovejas manchegas. Solo pudo cursar los estudios básicos, ya que a los doce años tuvo que dejar la escuela para ayudar en el negocio familiar.
La afición por la lectura que le inculcaron sus maestros fue su forma de ocupar las muchas horas que pasaba mientras el ganado pastaba. Además de ser un aplicado lector, a lo largo de su vida ha escrito sus propios poemas y, ya jubilado, está dando sus primeros pasos en la escritura de ficción.
Tras publicar su primer relato, Vivencias de un Manchego (2019), dedicó los siguientes años, con ilusión y amor por su tierra, a escribir su última novela publicada, Aventuras y desventuras de Juan Morales (2026).